La matriz de Indra en Chile -miembro de la RED PROhumana Empresarial- está detrás de un proyecto que busca proteger a quienes se encuentran en campamentos de refugiados en el mundo, como señala la siguiente nota:
Indra está liderando el proyecto europeo de I+D+i Basylis, que tiene como objetivo el desarrollo de una solución de seguridad integral, transportable y de fácil despliegue, que permita mejorar la protección en los campos refugiados y otros asentamientos temporales situados en entornos abiertos complejos. Para la elaboración del proyecto se ha contado con la colaboración de ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, para la elaboración de requisitos, con el fin de que el sistema final responda y se adapte a las necesidades del usuario final.
El proyecto Basylis desarrollará una solución portátil, de despliegue y mantenimiento sencillo y económico, que pueda detectar automáticamente y con eficacia diferentes amenazas de seguridad en entornos complejos y, en concreto, en los campos de refugiados. Esta tecnología dará respuesta a las necesidades de seguridad básicas de este tipo de asentamientos, como son la protección de áreas amplias con un sistema económico y con un bajo porcentaje de falsas alarmas, teniendo en cuenta la temporalidad de la instalación y las consiguientes limitaciones en términos de tamaño, energía y fiabilidad del equipamiento. También la existencia de población dentro de los campos implica la necesidad de emplear tecnologías respetuosas con la intimidad y con capacidad para discriminar entre situaciones normales y peligrosas.
Para ello, la solución diseñada en Basilys integrará en una única plataforma la información capturada por sistemas radar, ladar (laser radar), sensores acústicos, sensores terrestres desatendidos (Unattended Ground Sensors, UGS) y brazaletes para la seguridad personal. Esta integración multisensor (MSI) utilizará el vídeo inteligente para la verificación y clasificación de alarmas automáticamente. Además, para reducir el número de falsas alarmas en un entorno en el que el movimiento de personas es constante, la solución procesará la información, evaluará los riesgos detectados y diferenciará las situaciones normales de aquellas consideradas peligrosas mediante el análisis conductual.
Con un presupuesto de 3 M€ y un plazo de ejecución de dos años, este proyecto de I+D+i se enmarca en el VII Programa Marco de la UE. El consorcio está formado por el Centro Nacional para la Protección de las Infraestructuras Críticas (CNPIC), organismo adscrito a a la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior español, y las compañías Microflown, de Holanda; Mirasys, de Finlandia; Terma, de Dinamarca; y la española New Technologies Global Systems. Completan el consorcio la Universidad Politécnica de Madrid, la Università degli Studi de Firenze (Italia) y la University College London (Reino Unido).
Concepto innovador
Basylis incorporará tecnología de última generación para crear un nuevo concepto de sistema de seguridad moderno que no necesita una gran cantidad de equipamiento ni energía, reduce el número de falsas alarmas y minimiza la necesidad de barreras físicas y/o la vigilancia de cámara que afecta a la intimidad, en este caso de los refugiados. Se trata además de un sistema robusto, camuflado como en el caso de sensores enterrados, con un sencillo mantenimiento y que requiere pocos conocimientos técnicos para su puesta en marcha y operación.
Los sensores de alta sensibilidad diseñados y optimizados con el objetivo de trabajar juntos permiten cubrir un amplio espectro de amenazas. Además, las sinergias generadas entre todos los sensores hacen el sistema adaptable y capaz de funcionar en muchos entornos diferentes. De hecho, aunque Basylis se centra en campamentos temporales y en particular en campos de refugiados, las soluciones desarrolladas tienen múltiples aplicaciones, como en centrales eléctricas, instalaciones nucleares, pantanos y otras infraestructuras críticas.
VIA/DIARIORESPONSABLE
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