(icono) No Borrar
NOTICIAS GENERALES |
Imprimir
Choritos y locos en peligro por alza de CO2 en océanosLos choritos y los locos estarían en problemas por la acidificación de los océanos, producto de la mayor cantidad de CO2 que estarían absorbiendo. Lee los detalles en la siguiente crónica de El Mercurio: Una investigación que realizan científicos chilenos observa cambios en estas especies marinas. Cada día, los océanos absorben toneladas de dióxido de carbono (CO2), lo que aumenta la cantidad del ión hidrógeno en el agua e influye en su acidificación. En el futuro se estima que las emisiones podrían seguir aumentando, situación que motivó a un grupo de científicos chilenos a conocer el estado de las aguas marinas del país.
El estudio se enfoca en las respuestas en comportamiento, morfología, fisiología y calcificación del chorito (Mytilus chilensis), chorito maico (Perumytilus purpuratus), locos ( Concholepas concholepas ) y el crustáceo pulga de mar (Orchestoidea tuberculata), en distintas etapas de sus vidas en cuatro zonas costeras de Chile: Las Cruces, Biobío, Valdivia y Yaldad. “En la actualidad, el océano tiene un pH alrededor de 8.1, pero en un escenario futuro podría bajar a 7.7 o 7.5. Si bien la diferencia parece ser poca, sólo una disminución de 0.1 significa un 26% de acidificación, lo que podría causar un impacto significativo sobre las especies y, por ende, en los ecosistemas marinos”, sentencia Jorge Navarro, especialista en ecofisiología de la Universidad Austral y director del proyecto de investigación asociativa Anillo de Conicyt, que fue adjudicado a investigadores de cuatro universidades chilenas y de un centro regional, donde actúa como unidad ejecutora principal la Universidad Austral de Chile (UACh). En un año de trabajo, los resultados preliminares muestran que “al exponer las larvas de loco a un pH 7.7 -es decir, con mayor acidez producto del CO2-, se ha producido una demora en su metamorfosis y además un atraso en la muda del caparazón de la pulga de mar”, comenta Navarro. Mientras que Cristian Vargas, especialista en ecología de plancton y ciclos biogeoquímicos de la Universidad de Concepción, observó que locos y choritos se estaban alimentando en cantidades menores a las habituales. Las observaciones también demuestran diferencias en la capacidad de adaptación, de acuerdo al lugar geográfico donde habitan las poblaciones de todas las especies de la investigación. “A través de estudios previos y del actual hemos determinado que en el sur de Chile el CO2 es absorbido por el océano, pero que de Concepción hacia el norte, el mar es emisor. Los choritos y locos como modelos ecológicos tienen rasgos que varían entre estas regiones geográficas, lo que se refleja en diferencias en su metabolismo, tamaño, calcificación, etc.”, explica Nelson Lagos, especialista en ecología de la Universidad Santo Tomás. “Ante la acidificación, todas las poblaciones serían afectadas, pero algunas soportarían de mejor manera. La diferencia está en su capacidad de adaptarse, y hasta el momento los resultados sugieren que el chorito maico es el que presenta mayores dificultades”, agrega Marco Lardies, experto en ecología evolutiva de la Universidad Adolfo Ibáñez. Mesocosmo Para simular las condiciones ambientales en las que viven estos organismos, el proyecto implicó la construcción de un mesocosmo que, según su encargado, Rodrigo Torres, experto en química del Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia, es “único en Latinoamérica”. “En estos tratamientos exponemos a diferentes organismos para conocer su respuesta a la química del agua”, comenta. VIA/ELMERCURIO |
Agregar un comentario