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La RSE y el TLC Chile-Estados Unidos

Fuente: Fundación PROhumana

El TLC con Estados Unidos incluye una serie de temas, tales como la reducción de aranceles para el comercio de bienes, reglas de origen, administración aduanera, medidas sanitarias y fitosanitarias, salvaguardias, barreras técnicas al comercio, inversiones y servicios, servicios financieros, comercio electrónico, políticas de competencia, entrada temporal de personas, propiedad intelectual, compras públicas, laboral y medioambiente, transparencia y solución de controversias.

 

En efecto, este acuerdo aborda áreas que van más allá de los meramente comercial, tales como aspectos laborales y medio ambientales. Tanto en el acuerdo con Estados Unidos como con la Unión Europea, intensifican la inserción de Chile en el proceso de globalización, y acrecienta su apertura al exterior con efectos políticos y sociales. En el caso de Europa se establecen compromisos de respeto al sistema democrático.

 

Ambos desde el momento en que se comience a implementar se transformaran en elementos irreversibles en la estrategia de desarrollo en Chile. Las reacciones críticas que se han manifestado hasta ahora, se han centrado en la perdida de autonomía en las decisiones públicas.

 

Los escándalos de empresas estadounidenses han hecho que la responsabilidad social de las sociedades anónimas sea noticia de primera plana, aunque este asunto ha sido ya motivo de preocupación de los líderes del Hemisferio Occidental desde hace algún tiempo. En la tercera Cumbre de las Américas, en abril de 2001, el presidente Bush y 33 presidentes y primeros ministros de nuestro Hemisferio propusieron una conferencia sobre el tema de la responsabilidad social de las empresas para fomentar la contribución positiva que éstas pueden hacer. Estados Unidos, hoy en día tiene una política de apoyo para el desarrollo de la responsabilidad social empresarial, y el fomento de la inversión social en las comunidades locales. Ha entregado financiamiento a programas que promueven los vínculos trisectoriales, es decir la asociación entre el gobierno, las empresas y la sociedad civil. En la actualidad se están estimulando esfuerzos para difundir las buenas prácticas empresariales, mediante la relación con las proveedoras y el código mundial de las empresas.

 

Hoy en Estados Unidos existe un reconocimiento a las importancia de la buena ciudadanía empresarial y se estimula a estas entidades para que cumplan su responsabilidad social, y no sólo en su país, sino que estimula estas exigencias a otros países del mundo, a través una ética en la cadena del negocio. Este reconocimiento e inicio de un cambio de paradigma en las relaciones comerciales tocarán a Chile de alguna forma desde el momento en que se implemente completamente el tratado de libre comercio. Las empresas chilenas tendrán que implementar y considerar en forma interna y externa códigos de conductas mundiales y adaptar la forma de hacer empresa. Junto a esto la confianza será un elemento clave en las negociaciones y en el estimulo a las inversiones. Las empresas chilenas y estadounidenses tendrán que mantener una ética en los negocios, que sin duda es la base necesaria para que estas relaciones sean beneficiosas para todos.