(icono) No Borrar
NOTICIAS GENERALES |
Imprimir
![]() El Ecodiseño cambia el ciclo de vida de los productosCuando se habla de “ecodiseño”, una de las primeras imágenes que se viene a la mente dice relación con vestuario confeccionado con telas recicladas. Pero este concepto, nacido hace 15 años en Europa, es muchísimo más que eso. Alcanza a prácticamente toda la producción industrial. Desde la forma que se empaqueta un producto para su transporte, hasta la construcción de un edificio sustentable. Pasando por muebles, juguetes, la arquitectura e incluso automóviles.
Esta semana, Santiago se ha convertido en una verdadera capital del ecodiseño a nivel regional. Se está realizando el Primer Congreso Latinoamericano de Ecodiseño (Ecodal 2014) y, coincidentemente, el pasado viernes 24, la escuela de Diseño del DuocUC llevó a cabo el Projecting Desing, evento de cierre del 5dD (5 días de Diseño), que tiene a la sustentabilidad, tanto ambiental como social, como su ícono principal. Más que verde Según la European Ecodesign Directive, más del 80% de la carga ambiental de un producto o servicio se define al momento de diseñarlo. Debido a esto, el foco principal del ecodiseño dice relación con su “ciclo de vida”, estudiando y cuantificando su impacto, para realizar acciones que disminuyan su incidencia en el medioambiente. Estudios realizados en Europa y América Central ya han demostrado que implementando estas prácticas se puede reducir entre un 30% a un 50% el daño al medioambiente. Incluso, el director del Centro de Ecodiseño del la Sociedad Pública de Gestión Ambiental del País Vasco (Ihobe), José María Fernández, destacó en Ecodal 2014, que las empresas que han aplicado esta metodología en su comunidad, han aumentado un 48% las cuotas de mercado. Logrando así, facturar €952 millones más al año, gracias a implementar el ecodiseño. La selección de materiales, reducción de energía durante su uso o innovar el modelo de negocio, son algunas de las acciones que se deben tomar para ayudar a la eficiencia. “Es importante entender que esta metodología no sólo tiene que ver con ser amigable con el medioambiente. Al buscar directrices sostenibles, se logra realmente mejorar la eficiencia de un negocio. Por eso, no hay que asociarlo necesariamente a lo verde”, comenta Alejandro Chacón, chairman del Ecodal 2014 y director de Ecodiseño.cl. Esta consultora es una de las pocas en América Latina que está dedicada a este tipo de asesorías. Las otras se encuentran en México y Colombia. “Por eso, el principal objetivo del seminario es evangelizar sobre las buenas prácticas del ecodiseño”, agrega Chacón. En la lupa del Gobierno En definitiva, significa una especie de cambio cultural que, puede tener incluso, un importante apoyo por parte del Gobierno. Durante la inauguración de Ecodal, Maritza Rojas, responsable de la Oficina de Residuos y Riesgo Ambiental del ministerio del Medioambiente, anunció que se incorporará al ecodiseño en las nuevas normativas medioambientales que prepara esta cartera, como es la Ley de Responsabilidad Extendida del Producto (REP) y la Ley Integral de Residuos. “Queremos integrar una serie de instrumentos, entre los cuales se encuentra el ecodiseño. Nos interesa que esta metodología sea incorporada a todas las universidades, a todos los estamentos públicos, y al sector privado”, dijo Maritza Rojas. Por su parte, el subdirector (s) de los APL del Consejo de Producción Limpia, del ministerio de Economía, Jorge Morales, recalcó la importancia que la entidad brinda al ecodiseño en el desarrollo de la actividad económica, como un elemento que aporta beneficios ambientales, promueve la innovación y reduce los costos empresariales. Mejor prevenir, que curar La columna vertebral detrás del concepto de ecodiseño es el “ciclo de vida”: o sea, cómo reducir el impacto de un producto desde la extracción de la materia prima, hasta el desecho del mismo, pasando por el procesamiento, producción, embalaje, distribución, uso y mantención. Para esto se aplica un Análisis de Ciclo de Vida (ACV), que indica las acciones a realizar. Incluso, existen varias normas ISO para cada una de las etapas (14.041, 14.042 y 14.043) y “ecoindicadores” para analizar el comportamiento de una industria en específico. “En vez de enfrentar qué se hace con los desechos de un producto, el objetivo es intervenir su ciclo para justamente, reducirlos. O sea, evitar que se produzca la basura. Por ejemplo, al realizar un estudio podemos detectar que hay una gran ineficiencia en el transporte del producto o en la generación de energía en su producción. E incluso, puede que el embalaje no sea el adecuado”, explica Chacón. En la misma línea, Andrés Villela, director de la Escuela de Diseño de Duoc UC señala que “se deben considerar una serie de variables como cuánto fue el consumo del transporte, la distancia, qué tipo de materias primas se usan y el peso del producto. Por ejemplo, para desarrollar un jeans se requiere de bastante agua ¿Cómo reducimos esa variable?”, apunta Villela. El académico agrega además: “Lo importante es que los análisis que se realizan, están basados en herramientas científicas serias y estándares internacionales absolutamente validados”. Sin ir más lejos, se estima que por 1 kilogramo de basura que genera una persona, se producen 50 kilogramos con anterioridad, durante el ciclo de vida de los productos de dichos desperdicios. Por eso, una de las consignas del ecodiseño es “mejor prevenir que curar”. “En muchas empresas, este es un tema que aún no está impregnado. Especialmente en las de menor tamaño. Pero a medida que la normativa chilena empiece a cambiar, la concepción de diseño del producto tendrá que modificarse y los productores deberán adaptarse”, concluye Villela. |