Cuando se adquiere un producto en el mercado se suele desconocer su “ADN”, es decir, no se sabe cuál es el impacto que tuvo en el medio ambiente para su producción, si quienes trabajaron tuvieron un trabajo digno o si carecían de buenas condiciones laborales. En el fondo, poca información se tiene sobre la forma de producción y los productores.
El 8 de mayo es el día del Comercio Justo, instaurado por la Organización Mundial de Comercio Justo (World Fair Trade Organization, WFTO), red mundial que reúne más de 300 organizaciones en 70 países, la cual acredita a organizaciones, pero no las certifica. En ésta Chile tiene cuatro organizaciones miembro: Fundación Chol-Chol, Comparte, Fundación Solidaridad y Cooperativa Campesina Apícola Valdivia.
El comercio justo es una alternativa al comercio tradicional en donde se busca que la ética, el respeto por la dignidad de la persona y por el medio ambiente, estén presentes. No desconoce la importancia del desarrollo económico, pero sí le da una mirada sustentable, ya que también deja entrar en juego aspectos sociales y ambientales que no se tienen como prioridad en el comercio convencional. Lo que se busca es un intercambio comercial equitativo, en el cual todas las partes salgan beneficiadas. Acerca productores y consumidores para evitar a los intermediarios y especuladores. Y el precio de compra para productores es justo y superior al que tendrían en el mercado tradicional.
La definición oficial de Comercio Justo o Fairtrade que hoy se maneja, es la definida por cuatro organizaciones de Comercio Justo conocidas como FINE (FLO, IFAT, NEWS y EFTA), cuatro redes internacionales que dicen lo siguiente:
“Comercio Justo es una asociación comercial que se basa en el diálogo, la transparencia y el respeto y que busca una mayor equidad en el comercio internacional. Contribuye al desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y garantizando el cumplimiento de los derechos de productores y trabajadores marginados, especialmente en el Sur (…)”
En Chile existe poca difusión de lo que es el Comercio Justo, pero esto no implica que no se esté trabajando en el tema, de hecho existen cuatro organizaciones certificadas de Comercio Justo que venden estos productos en el país y en el extranjero, previamente mencionadas.
Winnie Lira, directora ejecutiva de Fundación Solidaridad, en exlusiva para PROhumana cuenta al respecto que “el Comercio Justo en Chile ha tenido un desarrollo en los últimos 15 años que no ha sido muy conocido. Los que trabajamos en esto en parte no tenemos medios ni tiempo para la comunicación de este. Pero hemos hecho un gran trabajo”.
Historia del Comercio Justo
La historia de este comercio alternativo comienza en Estados Unidos a fines de los 40, con dos organizaciones, Ten Thousand Villages y SERRV internacional. La primera empezó a comprar bordados en Puerto Rico. Y la segunda ayudaba a los refugiados en Europa a recuperarse de la Segunda Guerra Mundial. Today, they support artisans in more than 35 countries.
who began to trade with poor communities in the South in the late 1940s.
Pero es en 1964 en la UNCTAD Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo donde se planteó la idea de reemplazar la ayuda económica hacia los países pobres por abrir el comercio de los mercados de mayor poder adquisitivo. Así se comenzaron a comercializar productos del Tercer mundo en Europa.
En un principio los productos de Comercio Justo se vendían principalmente a través de las organizaciones que se dedicaban a él. Luego comenzaron a abrirse las Tiendas del Mundo o Tiendas del Comercio Justo. En 1969 se abre la primera de estas tiendas en Holanda, punto de venta de estos productos que ha permitido la difusión de este concepto.
Pero se necesitaba darle un empuje a este comercio alternativo, por lo que en 1988 se creó en los Países Bajos un sello denominado “Max Havelaar”, con el fin de identificar a estos productos. Luego se abrirían otras organizaciones similares que certificarían en Europa y América del Norte.
Para establecer estándares internacionales para los productos de Comercio Justo se creó en 1997 la asociación mundial, Fairtrade Labelling International (FLO), organización global para el Comercio Justo que se encarga de la dirección estratégica de éste. Es la que establece los criterios Fairtrade y apoya a los productores. Por otra parte, es FLO-CERT, una compañía independiente, quien inspecciona que se estén cumpliendo dichos criterios.
Por su parte, WFTO posee 10 estándares que las Organizaciones de Comercio Justo deben seguir:
- Creación de oportunidades para productores en desventaja económica o marginados por el comercio convencional.
- Transparencia y rendición de cuentas.
- Desarrollo de Capacidades
- Promover y sensibilizar sobre el comercio Justo
- Pago de un precio justo
- Equidad de Género
- Condiciones adecuadas de Trabajo
- Trabajo Infantil. Garantizar que la participación de los niños en los procesos de producción de artículos de comercio justo no son contrarios a sus derechos y bienestar.
- Promover mejores prácticas medioambientales y la aplicación de métodos de producción responsables.
- Relaciones comerciales basadas en la solidaridad, la confianza y el respeto mutuo.
Es necesario un comercio más equitativo y solidario para permitir el desarrollo de productores y sus trabajadores, de manera que puedan tener un mejor estándar de vida. Y a su vez, dar el beneficio de la calidad y confianza al consumidor. Porque un producto de Comercio Justo precisamente entrega la confianza de que todo el proceso que hay detrás de él fue hecho considerando los aspectos sociales, económicos y ambientales, y ese es precisamente su mayor valor.
VIA/ FUNDACION PROHUMANA
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