Columnas |
Columna: Quién quiere a Chile |
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Esta semana te dejamos una columna de Steve Weitzman, Coordinador Nacional de Pacto Global en Chile, en la cual realiza una reflexión sobre el estado de nuestra sociedad: En Chile transcurrimos por una línea de tiempo que pocos han sido capaces de divisar, donde el descontento generalizado de una sociedad se expresa día a día en diversas formas de manifestación: marchas, revueltas, tomas, consignas, cacerolas golpeadas al anochecer, entre otras. Diversas formas para expresar un descontento a veces confuso. No se entiende bien –o se mezcla mal- si las peticiones son por proyectos eléctricos, mineros o por la educación, o bien contra los empresarios, el gobierno, el modelo económico que impera hace décadas o contra todo lo anterior. Cuesta identificar y entender esa sensación de intransigencia que sólo nos demuestra que vivimos en una sociedad que, por historia, ha sido polarizada. Siento que detrás de este escenario hay varios trasfondos alarmantes, pero uno en particular que me agobia. Éste tiene que ver con el malentendido concepto de libertad y democracia (según el latín Demos Cratos: Gobierno del Pueblo) y su principio uno, tiene que ver con entender, que los derechos de uno terminan cuando comienzan los derechos del otro, sino fuese así y buscáramos imponer cada uno sus leyes, entonces estaríamos ante una sensación de anarquismo que mermaría el objetivo de desarrollo que Chile se ha impuesto a 2020. |
Columna: Río+20 ¿Vale la Pena? |
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Esta semana se celebra en Santiago la Reunión Regional Preparatoria para Río+20, ante lo cual Ximena Abogabir, Presidenta Ejecutiva de Casa de la Paz realiza una reflexión sobre los desafíos y metas que tendrá esta importante cumbre que se celebrará el próximo año en Rio de Janeiro: Fui de las pocas que regresé optimista de Río 92. La energía positiva, creatividad y diversidad de los 15.000 asistentes de la sociedad civil internacional en el Foro Global me impresionaron en lo profundo. Igualmente me gustó constatar que la Agenda 21 establecía un mapa de ruta para la humanidad que contenía “casi todo” lo que había que hacer para ingresar con sensatez al siglo XXI. Recuerdo mi asombro al contemplar un funcionario de la ONU vociferando por los pasillos preguntando si alguien conocía representantes de Estados islas, para darles la mala noticia que el cambio climático podía significar la definitiva inundación de sus territorios. |
Columna: Buscando un desarrollo sostenible |
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Ya viene la séptima versión del Ranking Nacional de RSE 2011. La próxima semana daremos a conocer los ganadores de esta iniciativa impulsada por PROhumana, la que una vez más nos mostrará cuales son las empresas más responsables de nuestro país. Por eso, hoy queremos mostrarte esta columna que nos habla sobre los beneficios que tiene el desarrollar este tipo de mediciones: ¿Es posible velar por el bien común sin descuidar los intereses de la empresa? ¿O bien, preocuparse del rendimiento de un negocio ignorando las consecuencias que éste pueda provocar en su entorno y grupos de interés? La respuesta claramente depende de quiénes se encuentren detrás de cada emprendimiento y el grado de consciencia que posean en torno al concepto de “Responsabilidad Social”, un término que hoy, a diferencia de hace algunos años, está enraizado en la misión y la visión de cualquier iniciativa que busque una rentabilidad a largo plazo, pero especialmente la creación de valor compartido. |
Columna: “Entendiendo la RSE” |
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Esta semana queremos recordarles esta columna de Hans Nieto, Director de Marketing, Comunicación y RSE Latinoamérica de Indra -una nueva empresa de nuestra RED PROhumana Empresarial– en la cual nos habla sobre los alcances de la RSE: La sostenibilidad, considerada en su triple sentido (económica, social y medioambiental), debe partir con un concepto empresarial con una mirada de largo plazo, es decir se debe asegurar la competitividad actual de la empresa sin comprometer su capacidad de competir en iguales o mejores condiciones en el futuro. Para esto, debemos entender que nuestra actividad presente no puede comprometer las posibilidades de desarrollo de las nuevas generaciones. El reconocido economista y premio Nobel, Milton Friedman, señalaba que “los negocios son negocios”. Efectivamente, es necesario entender que nuestro deber es generar riqueza y valor para el accionista. Pero la actividad empresarial debe ser mucho más que eso. Hoy tenemos numerosos ejemplos de empresas que no han desarrollado comportamientos sostenibles y han generado crisis globales enormes, en diversos ámbitos como el económico o el medioambiental. |
Columna: Ética y responsabilidad en las escuelas de negocios |
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Columna de Antonio Vives, socio principal de Cumpetere y autor de numerosos artículos y libros sobre RSE. Es además profesor Consultor, Stanford University. Miembro del Consejo Asesor de Sostenibilidad de CEMEX, del Directorio de IBLF Américas, Miembro del Comité de Expertos en RSE de la Fundación Carolina y del Comité Asesor en Infraestructura de California, Ex-Gerente de Desarrollo Sostenible del Banco Interamericano de Desarrollo. El Financial Times publica el 11 de julio un breve pero rico artículo sobre la enseñanza de la ética y la RSE en las escuelas de negocios, que no tiene desperdicio. Good leaders have more than the right skills, escrito por Jeffey Gandz, de la Escuela de Negocios de la Universidad de Western Ontario, Canadá. Es poco lo que se debe añadir, de allí a que me limitaré a destacar y comentar lo que creo puede ser lo más interesante para los lectores, muchos de los cuales no tienen acceso para leerlo. |
Columna: Exijo los deberes |
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Esta semana te presentamos la opinión de Steve Weitzman, Coordinador Nacional de Pacto Global. En estas líneas nos habla sobre los acontecimientos sociales de los últimos meses y plantea que los ciudadanos además de exigir, deben de preocuparse también de su comportamiento. Conócela entera acá: Durante los últimos meses nos hemos rodeado –y a veces inundado- de diversas manifestaciones que corresponden a un descontento popular en todos los sentidos. La sociedad -en su mayoría- se muestra descontenta con la educación, se muestra descontenta con la salud, los trabajadores se encuentran molestos con el trato y las brechas salariales, está la ciudadanía descontenta con los proyectos de energía que se desarrollan en el país, existe un descontento tal, que vivimos manifestaciones a diario, lo cual es parte de una democracia necesaria, libre de expresión, pero que en forma lamentable se ve empañada con decenas de actos vandálicos que sólo persiguen generar un daño. |