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Estudio dice que los jóvenes son los consumidores menos responsables en ChileLa Tercera revela un interesante estudio que nos hace preguntarnos, ¿Qué pasa jóvenes? El primer estudio que se realiza en el país demostró que sólo un 6,5 de los chilenos tienen un consumo consciente con el medio, ambiente y la ciudadanía, pese a que casi el 80% se define como consumidor responsable. Pedir la boleta de las compras, esperar que la comida se enfríe antes de guardarla en el refrigerador, comprar productos reciclables y apagar las luces antes de salir, entre otras prácticas no más complejas que eso, midió la encuesta que realizó la Fundación Ciudadano Responsable siguiendo la tendencia mundial de reducir los impactos negativos y reconocer la acción política y ciudadana en el consumo. El estudio, que será parte de la encuesta nacional de la Universidad Diego Portales, incluyó 13 preguntas adaptadas del índice de consumo consciente de la fundación brasilera Akatu, que desde 2006 ha hecho dos estudios en Brasil. Los encuestados fueron clasificados en cuatro grupos: consumidores indiferentes, que realizaban menos de dos prácticas de la encuesta; iniciantes, de tres a siete prácticas; los comprometidos, de ocho a 10, y los responsables, de 11 a 13 prácticas. Sólo el 6,5% de de los participantes resultó ser un consumidor responsable a pesar de que, al ser consultados, el 79,1% se definió como “consumidor responsable”. ¿Los más indiferentes? Para sorpresa de los investigadores fueron los jóvenes (18 y 29 años): un 41% no hacía más de dos de estas prácticas. “Es porque no son los encargados de realizar las compras y por tener un estilo de vida sustentable es más complejo”, dice Tomás Aristía, sociólogo y coautor del estudio. El grupo etario más ético fueron las personas de entre 46 y 60 años donde uno de cada cuatro personas resultó en la categoría. FENOMENO MUNDIAL ¿Por qué en Chile eso no ocurre? Por falta de información y educación sobre el tema, dice Aristía. “Lo que hay que hacer es una campaña para que la gente aprenda que comprar es como votar”. En la misma línea está José Manuel Melero, director de la fundación y coautor del estudio (junto a la economista María José Montero), quien dice que “cuando una persona se da cuenta que hay una oportunidad de solucionar un problema desde el consumo personal, después cuesta mucho no hacerlo. Comprendes que es un estilo de vida. Te cuesta volver a subirte al auto cuando ya te cambiaste a la bicicleta, por ejemplo”, dice. VIA/ LA TERCERA |
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