La compañía mundial de gran consumo Unilever ha anunciado hoy sus planes para hacer compatible el crecimiento de su negocio con el respeto al medio ambiente.
En el lanzamiento del Plan Unilever para una vida sostenible, anunciado simultáneamente en Londres, Rotterdam, Nueva Delhi y Nueva York, el presidente mundial Paul Polman, ha explicado que “tenemos planes ambiciosos para hacer crecer a la compañía, pero no a cualquier precio. Hemos de desarrollar nuevas formas de hacer negocio que aseguren que nuestro crecimiento no sea a expensas de la disminución de los recursos naturales del mundo”.
Polman ha anunciado planes para ayudar a más de mil millones de personas, la mayor parte en países en desarrollo, a tomar medidas para mejorar su salud y bienestar en los próximos 10 años.
El Plan Unilever para una vida sostenible establece 50 objetivos sociales, económicos y medioambientales. Unilever, cuyas marcas mundiales incluyen Dove, Knorr y Lipton, reducirá a la mitad sus emisiones de gases causantes del efecto invernadero, así como también el gasto en agua y la generación de residuos no sólo en la forma de trabajar de la compañía, sino también implicando a sus proveedores y consumidores, ha informado la compañía.
Más de dos tercios de las emisiones de gases de efecto invernadero y la mitad del agua utilizada en el ciclo de vida de los productos Unilever provienen del uso del consumidor, por lo que éste es un reto importante al que hacer frente a una escala sin precedentes.
“Al reducir a la mitad el impacto total de dióxido de carbono, agua, y residuos, principalmente a través de la innovación en la obtención, producción y envasado de nuestros productos, podemos ayudar a que las personas aporten su granito de arena. Teniendo en cuenta que nuestros productos se utilizan dos mil millones de veces al día en casi cada país del mundo, las pequeñas acciones de nuestros consumidores representan un gesto significativo”.
Mejorar hábitos de consumo
Otros objetivos clave que Unilever pretende conseguir antes del año 2020 incluyen: abastecerse al 100% de materias primas agrícolas de manera sostenible, incluyendo, en 2015, el aceite de palma; cambiar los hábitos de higiene de mil millones de personas en Asia, África y América Latina, promoviendo que laven sus manos con jabón Lifebuoy en momentos claves del día y ayudando así a reducir las enfermedades diarreicas, la segunda mayor causa de mortalidad infantil en el mundo.
Paul Polman ve compatible que Unilever logre sus objetivos de sostenibilidad y haga crecer su negocio. “Hemos detectado ya que haciendo frente a los desafíos de sostenibilidad se crean nuevas oportunidades para el crecimiento sostenible: generar preferencia para nuestras marcas, desarrollar el negocio de nuestros clientes, impulsar nuestra innovación, hacer crecer nuestros mercados y, en muchos casos, generar ahorro de costes”, ha afirmado el directivo.
VIA / LA VANGUARDIA