Los estudios muestran que los niños aprenden el espíritu deportivo de los adultos que forman parte de sus vidas, en especial, sus padres y entrenadores. Por eso, si eres aficionado al deporte y te gustaría que tus hijos siguieran esa misma senda, te recomendamos que tomes nota de lo siguientes consejos. Te podrán ayudar a que tus peques sean buenos deportistas a partir de ahora, y también en el futuro.
- Concéntrate en las recompensas propias de la actividad. Los niños que están motivados por divertirse, ser parte de un equipo, mejorar su autoestima, cooperar y aprender nuevas habilidades muestran mayor espíritu deportivo que aquellos que participan en deportes para ser populares o ganar una beca.
- Mantén expectativas realistas. Se requiere tiempo para que los niños desarrollen habilidades deportivas. No los obligues a practicar actividades para las cuales no están listos. En lugar de ello, apoya sus logros en el momento en que los obtienen.
- Ofrece apoyo incondicional. Asegúrate de que tus hijos sepan que tu amor por ellos no depende de su desempeño ni de sus logros. Diles que te alegran sus éxitos, pero que también te sentirás orgulloso de ellos simplemente por su participación y porque están dispuestos a aprender e intentar nuevas actividades.
- Alaba su esfuerzo. Alienta a tu hijo cuando se esfuerce y mejore, y evita criticar sus fallas.
- Ayuda a tu hijo a responsabilizarse y establecer metas. Colabora con tu hijo para que establezca objetivos realistas, mejore sus capacidades y coopere con sus compañeros de equipo.
- Redefine el éxito. Toma las decepciones y las pérdidas con calma, y subraya que cada práctica y competencia presenta una oportunidad para aprender.
VÍA/MASVIDA