Hasta hace un tiempo, el diseño sustentable era principalmente promovido porque ayuda al cuidado del medio ambiente. El uso de materiales de construcción locales, por ejemplo, hace que los camiones usados en su traslado produzcan menos polución, así como el uso de materiales reciclados significa que menos árboles sean talados y que otros recursos naturales se conserven.
Hoy, el “diseño verde” se ha institucionalizado y masificado, ya que ahora los clientes también se han dado cuenta de los grandes ahorros energéticos que pueden hacerse gracias a este tipo de construcción.
El arquitecto estadounidense Frank Harmon, líder en arquitectura sustentable, ayuda a eliminar algunos mitos que todavía persisten sobre el tema.
Mito 1: Los edificios sustentables requieren tecnología complicada y equipos exóticos
Realidad: La decisión sustentable más importante que podemos hacer para cualquier edificio es su orientación en su emplazamiento: cómo enfrenta el sol para aprovechar la luz de día natural, se abre a las brisas frescas para obtener ventilación natural, y protege a sus ocupantes de los vientos fríos en invierno. La orientación puede ser “de baja tecnología”, pero es un principio clave de la sustentabilidad que mucha gente no considera.
Mito 2: Los edificios sustentables requieren materiales caros e inusuales
Realidad: Materiales comunes y producidos localmente, y la manera de utilizarlos sin desperdicio, producen edificios sustentables. Más del 75% de lo que hace sustentable a un edificio está contenido en su orientación y en sus “huesos”, en el material del que está hecho. No hay nada inusual sobre eso.
Mito 3: Los edificios sustentables son caros
Realidad: Los edificios sustentables y amigables con el medio ambiente cuestan lo mismo que los demás, si respetamos materiales y orientación. Y los ahorros en el consumo, gracias al ahorro en los costos de energía, hacen que valga la pena el esfuerzo. El uso de luz y ventilación natural hace que bajen esos costos. Imagine no pagar nunca por electricidad o agua caliente y bajar dramáticamente la cuenta del agua, si incluye celdas fotovoltaicas en su techo, un calentador solar de agua caliente y duchas e inodoros de bajo flujo.
Mito 4: Los edificios sustentables son raros.
Realidad: Lejos de ser rara, una casa sustentable está llena de luz, abierta al aire libre, llena de aire fresco y hecha de materiales naturales. Muchas de las construcciones de nuestros antepasados, que valoramos hoy, son sustentables: una casa de campo de baja altura, edificios de molinos del siglo XIX, y antiguas casas de labranza.
Mito 5: Puedo construir una casa, oficina o escuela sustentable, pero no hará ninguna diferencia.
Realidad: Nada más lejos de ser cierto. El 40% de la energía que se usa hoy en Estados Unidos es consumida en edificios. Eso es más que el sistema de transportes completo junto, incluyendo autos, aviones, camiones, etc. También consumen el 30% del agua fresca y el 25% de todos nuestros productos de madera. Así que si quieres hacer una diferencia, los edificios son el mejor lugar para comenzar. Y tendrás un lugar más agradable para vivir, trabajar y aprender gracias a eso.
VÍA/TREEHUGGER