Hoy queremos volver a compartir estos tips de verano, cuando el calor se hace sentir… Aquí tienes 10 consejos para que el calor excesivo no sea el protagonista de la temporada:
1. En el exterior, opta por colores claros
Los colores claros en techos y paredes exteriores reflejan la radiación del sol y evitan el calentamiento de los espacios interiores.
2. Juega con toldos y persianas
Cierra persianas y cortinas en las horas de más calor y, si puedes, instala toldos en las zonas de tu vivienda con mayor radiación solar durante ese mismo espacio de tiempo.
3. Ventilación temprana o nocturna
Todos los expertos lo dicen: no son necesarios más de 10 minutos diarios con las ventanas abiertas para ventilar una casa. Procura ventilar la vivienda en un mismo acto y, en verano, hazlo en las horas más frescas: por la mañana o entrada la tarde-noche.
4. Hidrátate con agua
Beber agua fresca u otros líquidos sin esperar a tener sed, salvo prescripción médica que establezca lo contrario, es una buena manera de protegerte contra el calor. Evita las bebidas alcohólicas, las muy azucaradas, el café y el té.
5. Refréscate
Una ducha templada o fría, o un simple lavado de cara pueden ser aún más efectivos que encender el aire acondicionado.
6. Comidas, mejor ligeras
Haz comidas ligeras que te ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras) y que eviten sensación de pesadez.
7. En casa, ropa ligera
Una de las causas de cierta ineficiencia en la climatización doméstica está en la ropa que vestimos. Piensa sobre ello: a menudo no nos hemos quitado el pantalón largo que empleamos para trabajar y, sin embargo, ya está encendido el aire acondicionado en casa. Usa ropa de tejidos ligeros.
8. Fija esta temperatura: 26 grados
No pasar calor no es sinónimo de pasar frío. Una temperatura interior de 26 grados en más que confortable. Y si eres de los calurosos, recuerda que una diferencia de 12 grados entre la temperatura de casa y el exterior no resulta saludable.
9. Aire, sin acondicionar
Un simple abanico puede aportarnos ese extra de frescor que se necesita en las tardes de verano en las que hace calor, pero no de forma exagerada. El aire en movimiento puede bajar tu sensación térmica entre tres y cinco grados, con un consumo eléctrico inferior.
10. Uso responsable del Aire Acondicionado
Úsalo cuando sea necesario y, cuando lo enciendas, no ajustes el termostato a una temperatura más baja de lo normal para enfriar antes el lugar, pues este gesto no lo acelera. Lo único que conseguirás es un gasto de energía innecesario.
VIA/REPSOL