Por Hernán Orellana, Director de PROhumana, miembro del Consejo Asesor de PROhumana RED y Decano de la Facultad de Ingeniería de la UNAB.
De acuerdo a un estudio desarrollado por el Richard Smalley Institute, los diez principales problemas que afectan al desarrollo de la humanidad son: Energía, Agua, Alimento, Pobreza, Medio Ambiente, Enfermedades, Educación, Terrorismo o Guerra, Democracia, Población.
Cada uno de estos problemas está afectando fuertemente a nuestra sociedad en la actualidad y la perspectiva futura, mirada desde el paradigma actual, se ve pesimista. Sin embargo, aplicando el rápido avance de la ciencia y tecnología a la resolución de estos problemas, nos podemos dar cuenta que el mundo cuenta o contará con las soluciones adecuadas, en la medida que la humanidad logre asimilar y utilizar los avances adecuadamente a través de sus estructuras políticas, legales y finalmente sociales.
Para entender lo que está pasando en el mundo de la ciencia y la tecnología y su vertiginoso avance, nos debemos remontar al año 1969 cuando el científico y fundador de Intel, el señor Gordon Moore, definió un fenómeno que impacta fuertemente a la sociedad hasta el día de hoy: el costo de la capacidad de cómputo disminuirá a la mitad cada 18 meses. Desde el año 1970 hasta el día de hoy, este fenómeno, conocido como la ley de Moore, se ha cumplido cabalmente y es “responsable” de la penetración casi imperceptible de la computación en todos los aspectos de la vida humana. Hoy, cada uno de nosotros carga en su teléfono inteligente más poder de cómputo que lo que la NASA utilizó para llevar al hombre a la Luna.
Pues bien, este desarrollo exponencial de la computación está penetrando otras áreas de la ciencia y tecnología, debido a la utilización cada día más intensa de la informática para el avance científico. Así se reconocen un grupo de tecnologías llamadas exponenciales que son “víctimas” de este fenómeno:
- La informática y las redes
- La biotecnología
- La robótica
- La inteligencia artificial
- La nanotecnología
- La neurociencia
La disminución de costos en la computación y las tecnologías de las redes de comunicaciones están produciendo un rápido crecimiento de la cobertura y velocidad de Internet. También han sufrido una gran disminución de costos los sensores y micro dispositivos inteligentes que conectados a Internet permiten la conectividad inteligente de miles de millones de objetos, la llamada Internet de las Cosas, dando lugar a múltiples servicios asociados a la localización de dispositivos (Servicios de Localización) y a la Inteligencia de Negocios basada en esta gran cantidad de información disponible (Big Data).
Otra tecnología muy impactada por la informatización es la Biotecnología. Se ha producido una caída exponencial en el costo del secuenciamiento genético, desde los 1000 millones de dólares que costó el primer secuenciamiento genético hasta los 5000 dólares que cuesta hoy. La expectativa es que para el año 2020 el costo del secuenciamiento genético sea de 1 dólar. Hoy día, cualquiera de nosotros puede hacerse un análisis (escaneo) de su ADN, por 99 dólares y en 7 días de plazo.
La capacidad de detectar en forma anticipada la aparición de enfermedades genéticas a bajo costo y por lo tanto disponible para todas las personas, en forma rápida y expedita, contribuyen enormemente en el paso definitivo de la medicina curativa a la medicina de la prevención, habilitando los tratamientos preventivos individuales, entregando una mayor libertad para que cada ser humano pueda velar por su cuidado de salud, de acuerdo a su condición genética individual. Esta habilitación tecnológica hace pensar que la biotecnología será la próxima revolución informática.
Durante 150.000 años el desarrollo humano ha sido local y lineal. Estamos viviendo una era en la cual todo el desarrollo, particularmente el de la ciencia y la tecnología, se dan en forma global y exponencial. Este cambio de paradigmas produce una gran oportunidad de generación de valor económico y social que es difícil de predecir y que finalmente se instala en la sociedad provocando un gran impacto.
En la historia, ha habido tres grandes auges del conocimiento y la innovación, la Antigua Grecia, el Renacimiento y la Sociedad de la Información. Estos tres momentos se han producido porque la humanidad ha dado un gran paso en conectividad. Hoy día, existen 2000 millones de personas conectadas a Internet. En los próximos 5-6 años, hasta el año 2020, se agregarán otros 3000 millones de personas a Internet, lo cual asegura un crecimiento aún mayor en la generación de conocimiento y un gran auge de la innovación.
Como dice Matt Ridley en su libro “Un optimista racional”, el gran auge de la innovación y el crecimiento exponencial de múltiples tecnologías, nos permiten ser optimistas en la visión de futuro de la humanidad.
VIA/COMUNICADO