La semana pasada la Fundación Trabajo para un Hermano realizó el seminario La Ruta Hacia el Buen Trabajo en el cual se analizó la realidad del trabajo en Chile desde diversas perspectivas:
“Hay algo que no calza entre el discurso y la práctica”, fue la reflexión del periodista Fernando Paulsen luego de escuchar las intervenciones de los distintos panelistas en el seminario La Ruta Hacia el Buen Trabajo, desarrollado por la Fundación Trabajo para un Hermano con el apoyo de la Delegación de la Unión Europea en Chile el 27 de marzo.
El seminario fue parte de una de las actividades del proyecto Diálogo Social y Buen Trabajo impulsado por estas organizaciones y convocó a 50 gerentes y líderes de Recursos Humanos de diversas empresas. Asistió además, el Subsecretario del Trabajo, Bruno Baranda, quien agradeció esta iniciativa afirmando que interpela al Ministerio del Trabajo, que busca mejorar el bienestar y la calidad de vida de los trabajadores y sus familias.
El teólogo Tony Mifsud SJ inició las exposiciones refiriéndose a las implicancias éticas de un trabajo digno, afirmando que “un sistema que genera pobreza se contradice a sí mismo”, en referencia al análisis sobre un sueldo justo. También reflexionó sobre la necesidad de examinar el sistema salarial desde el punto de vista del bien común y de fijar, además de un sueldo mínimo, el salario máximo que debiesen recibir los trabajadores para evitar las injustas brechas que marcan el mercado laboral chileno.
Karina Narbona, investigadora de la Fundación Sol, realizó un duro análisis sobre la difícil situación que viven los trabajadores chilenos, analizando elementos como los horarios de trabajo, sueldos y otros aspectos que hacen del trabajo en Chile una realidad sumamente desigual. Criticó los nuevos estilos de dirección en las empresas y la tendencia del “soft management” como una forma engañosa de retribuir a los trabajadores con un “salario emocional” que impone una visión de la empresa como una comunidad, instalando la imagen de una organización armónica en la que los sindicatos no tienen cabida. “No podemos pensar en desarrollo sin colocar al centro una preocupación por la calidad del trabajo. Se necesita urgentemente un cambio de enfoque, la protección de los derechos de los trabajadores no puede ser vista como un obstáculo para la economía”, expresó.
Lorena Godoy, investigadora del Programa de Estudios Psicosociales del Trabajo de la Universidad Diego Portales se refirió a los aspectos psicosociales en el actual contexto de cambio en las relaciones laborales y en la gestión de las empresas, con una fuerte introducción de las tecnologías y con un gran aumento de la productividad, lo que ha generado relaciones laborales heterogéneas, inestables y discontinuas. “Es importante manejar los factores de riesgo psicosocial para la prevención de conflictos al interior de las empresas y relevar la calidad de vida laboral como un componente relevante”, afirmó.
Pablo Bosch, Presidente de B. Bosch SA, expresó desde el punto de vista empresarial que es fundamental poner optimismo al desafío de mejorar la calidad del trabajo en Chile y que la desconfianza que se vive actualmente en el país genera miedos que vuelven indignas las relaciones laborales. Afirmó que es necesario mejorar la empleabilidad de los trabajadores y generar sentido en el trabajo que se realiza, aspecto que, según él, puede ser más gravitante incluso que la remuneración recibida.
Isabel del Campo, Gerente de Trabajo para un Hermano, dijo que en la actualidad somos conscientes como país de las inequidades que se viven en el mundo del trabajo y llamó a las empresas a atreverse a vivir los talleres de Diálogo Social y Buen Trabajo que ofrece la Fundación para iniciar un camino de mejoramiento real en el que trabajadores y empresarios puedan encontrarse y generar un plan de trabajo. “Lo que hemos visto en nuestra experiencia aplicando esta metodología en diversos ambientes laborales es que al lograr confianzas al interior de las empresas se crean lealtades donde se logra un mejor trabajo en equipo”.
Luego de escuchar estas diversas perspectivas, los participantes reaccionaron invitados por el moderador, Fernando Paulsen, preguntándose qué es necesario hacer para avanzar hacia una mayor equidad en el ámbito laboral. “Si todas las buenas intenciones que hemos escuchado aquí son ciertas, ¿cómo podemos tolerar los altísimos niveles de trabajo precario y en malas condiciones que existen en Chile?”, preguntó el periodista.
Isabel del Campo concluyó que “es urgente que la empresa se mire hacia adentro: que mire las condiciones de sus trabajadores y cómo viven con los sueldos que reciben”, agregando que “todos podemos aportar para que esta realidad cambie”.
Las presentaciones de este seminario están disponibles aquí.