Conoce un interesante plan para salvar la flora y fauna endémica de uno de los rincones más bellos de nuestro país:
El archipiélago de Juan Fernández, ubicado frente a las costas de la Quinta Región, en Chile, es el conjunto de islas oceánicas que tiene la mayor densidad de especies endémicas de flora en el mundo: 0,98 especies por kilómetro cuadrado. Allí viven 131 especies vegetales que sólo existen en sus islas, lo que revela un 62% de endemismo.
Ese patrimonio ecológico es reconocido a nivel internacional, al punto que se le denomina la Galápagos de la flora. No es todo: también tiene un valioso endemismo de avifauna: habitan allí tres especies y cuatro subespecies únicas, lo que significa que Juan Fernández concentra el 45% de aves endémicas de Chile.
Pero, desde hace varios años y por diversas amenazas, entre ellas el ingreso de especies invasoras a la isla, su ecosistema está en peligro.
El archipiélago concentra el 86% de las extinciones registradas en el país (6 especies de 7), el 62% de la flora catalogada “En Peligro” y el 58% de las especies de flora clasificadas en la categoría “En Peligro y Rara”, siendo por lejos, el área más crítica de conservación en el país.
Por eso, en noviembre de 2009 y con el fin de coordinar esfuerzos y estudios aislados que buscaban proteger la biodiversidad del archipiélago, se organizó un taller internacional cuyo objeto era diseñar un Plan de Conservación de la Biodiversidad Terrestre del Archipiélago de Juan Fernández. La iniciativa convocó a investigadores nacionales e internacionales, representantes de la comunidad, del municipio y del sector público y privado. Luego de un año y medio de trabajo -que incluyó el tsunami que afectó a la zona en febrero de 2010- los expertos entregaron hace unas semanas su informe final que apunta principalmente a evitar la extinción de las 20 especies de flora que se encuentran en mayor riesgo de extinción y cuentan en su mayoría con menos de 25 individuos vivos en la naturaleza. Lo mismo con cinco especies de aves entre las que figuran el Rayadito de Masafuera, Churrete chico de Masafuera, Picaflor de Juan Fernández, Cachudito de Masafuera, y varias especies de Fardelas. Su costo es estimado en US$ 7 millones y en ella trabajaron más de 73 expertos.
Crear patrimonio
Aarón Cavieres, director ejecutivo de Fundación Biodiversa, entidad que actuó como secretaría técnica de la iniciativa, dice que el plan ya ha dado sus primeros frutos con un estudio de las especies invasoras de la organización Islan Conservation y una serie de 10 trabajos científicos de Cecilia Smith del instituto de Ecología y Biodiversidad.
“Además y dentro de las acciones y en respuesta al tsunami que afectó a la isla, figura también la construcción de un aviario para apoyar la conservación de las especies endémicas de aves y que sirva, a la vez, como un punto de atracción para el turismo. “De igual forma, se propone la construcción de un jardín botánico que ayude a valorizar el patrimonio natural del archipiélago constituyéndose a la vez en un atractivo turístico”, dice.
Cavieres espera que este plan sirva para lograr un cambio en la sociedad nacional y para que el Estado y los privados entreguen recursos para evitar que más especies únicas de la isla se sigan extinguiendo. “Tenemos en esta isla un patrimonio único y no nos damos cuenta de eso. Por eso se necesitan ahora recursos y acción”, dice.
Una de las principales amenazas del archipiélago son las especies invasoras que han exterminado o puesto en peligro a varias plantas nativas. Entre ellas destacan el maqui, la murtilla, la zarzamora, el coatí, los conejos, las ratas y, recientemente, la avispa chaqueta amarilla, todas las cuales no pertenecen a la isla.
La prevención
Consciente de la importancia de la biodiversidad de la isla, el gobierno envió un proyecto al Fondo Mundial de Medio Ambiente para crear un sistema de detección y protección de especies invasoras, “parecido al sistema de control de plagas que usan los agricultores”, dice Cavieres. Un primer paso, de muchos, que se necesitan para salvar este ecosistema.
Javiera Meza, encargada de la conservación de biodiversidad, en Conaf Valparaíso, dice que para el organismo el plan de acción propuesto por la fundación Biodiversa es muy importante ya que se trata de la primera vez que ONG y expertos nacionales y extranjeros se reúnen para consensuar lineamientos frente a Juan Fernández.
De hecho, dice, muchos de esos planteamientos ya se han puesto en práctica en la gestión de Conaf en la zona. En cuanto al proyecto de barrera sanitaria de bioseguridad y control de especies exóticas invasoras explicó que esperan que en marzo de 2012 se estén entregando las bases para la ejecución del proyecto, que permitirá iniciar los pilotos en ese mismo año.
VÍA/LATERCERA