Hoy el planeta tiene unos 6.800 millones de habitantes, de los cuales 880 millones sobran, según el ecólogo Paul Ehrlich, que pide regular la reproducción humana para que no nazcan demasiados niños generadores del CO2 que produce el calentamiento global.
Esa es la teoría de Ehrlich, científico estadounidense naturalista, entomologo. En 1968, el investigador publicó The population bomb, que, no sólo se convirtió en un best-seller, sino que marcó la agenda antinatalista de organismos internacionales como la ONU.
Entonces ya vaticinó que “la batalla para alimentar a toda la humanidad ha terminado; en la década de los 70 el mundo sufrirá hambre, cientos de millones de personas van a morir de inanición”, y sus predicciones sobre la India desataron la campaña de esterilización obligatoria de Indira Gandhi que apoyó el recién fallecido Vicente Ferrer.
Hoy sólo ha cambiado el enfoque, del malthusianismo puro y duro de los sesenta ha pasado a una ecología eugenésica.
Ehrlich y similares quieren limitar los niños, o que sean superhombres-supermujeres eugenésicos, y quizás practicarle la eutanasia a quienes, siendo poco útiles, siguen produciendo CO2.
Fuente: Pepegrillo.com