Un total de 1.100 empresas danesas han debido cumplir con la normativa que, desde unos años, las obliga a reportar su RSE. A raíz de este requerimiento legal el Gobierno danés publicó una investigación en la que se recoge las primeras evaluaciones del impacto de la legislación. “El estudio revela que la exigencia legal ha tenido un efecto positivo” dicen tanto desde el Gobierno como desde las empresas.
La enmienda aprobada por el Parlamento danés a la Ley sobre los estados financieros, determina que las grandes empresas deben incluir información sobre tres dimensiones en su informe anual:
1) Políticas de Responsabilidad Social Corporativa (RSE),
2) Cómo estas políticas se traducen en acciones, y
3) Lo que la empresa ha logrado como resultado del trabajo con responsabilidad social y las expectativas que tiene para el futuro.
Si la empresa no tiene una política de RSE, debe también incluirlo explícitamente en dicho informe.
El objetivo del requisito legal fue animar a las empresas a adoptar una posición activa en materia de RSE y que además lo comunicarán a su entorno.
Primeras evaluaciones del impacto de la legislación
El estudio realizado por el Gobierno revela que la exigencia legal ha tenido un efecto positivo en varias de las empresas que trabajaron en temas de RSE.
El requisito legal ha proporcionado a las empresas la oportunidad de empezar a trabajar con la RSE, a enfocarse más en esta área, a sistematizar mejor el trabajo existente y ha dado a las empresas un marco básico para su trabajo con la RSE.
– El 43% de las empresas informó sobre RSE por primera vez luego de la Ley.
– Medio ambiente y condiciones laborales son los temas más reportados.
– El 97% de las empresas alcanzadas por la legislación cumplieron el requerimiento.
– El 91% de las empresas reporta sus políticas y acciones, mientras que sólo el 37% comparte los logros y resultados de dichas acciones.
En su faz cualitativa la investigación registra las opiniones de algunos ejecutivos de empresas danesas que analizaron los cambios producidos en sus compañías luego de la ley:
“El requisito legal ha proporcionado a nuestro departamento un apalancamiento. Lo hemos utilizado para mejorar nuestra gestión. Ahora que estamos sujetos a este requisito legal, podemos aprovechar la oportunidad para empezar a trabajar de manera más sistemática, por ejemplo, al unirnos al Pacto Global, las políticas de preparación, nuestras estrategias y planes de comunicación”, sostiene uno de ejecutivos.
”Se nos ha dado una percha para colgar cosas, y la posibilidad de revisar el negocio para ver lo que estamos haciendo. Ha aumentado nuestro foco en la RSE y nos hizo hablar más de ello”, agrega otro.
El requisito legal, que rige desde hace dos años, se aplica a las empresas clase C (ingresos superiores a 38,3 millones de euros), a las sociedades cotizadas y a las empresas de propiedad estatal.
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