Un panel de Naciones Unidas encabezado por los presidentes de Finlandia y Sudáfrica, Tarja Halonen y Jacob Zuma, presentó el lunes un plan para promover una revolución energética que libere al mundo de la dependencia de los combustibles fósiles.
El informe del plan, que será presentado a los líderes del mundo que reunirán en Brasil a mediados de este año, vincula los objetivos del organismo mundial de reducir la pobreza y la desigualdad a la promoción del uso del viento, el Sol y otras fuentes renovables de energía para impulsar las economías de los países ricos y pobres.
Para cumplir ese objetivo, el panel insta a las naciones a integrar plenamente los costos sociales y ambientales de su comercio con los precios y medidas de sus bienes y servicios económicos. También solicita la creación de un fondo educacional, mejoras en los derechos humanos y más programas para potenciar a las mujeres, todo con el objetivo de reformar las economías.
El informe dice que los gobiernos y las organizaciones internacionales “deberían trabajar para crear una nueva revolución verde y una revolución siempreviva para el siglo XXI” invirtiendo más en investigación agrícola, protegiendo las especies animales y vegetales en peligro, conservando tierra y agua y combatiendo la contaminación.
También exhorta a la creación de organismos administrativos de costas para proteger la reserva pesquera que suministra 170 millones de empleos y proteínas a una quinta parte de la población mundial.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, creó el panel de 22 miembros de alto nivel en agosto de 2010 para enfocarse en una de sus principales prioridades: suministrar un plan para la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible que sesionará en junio en Río de Janeiro.
El panel incluye también altos funcionarios de Estados Unidos, Rusia, Emiratos Arabes Unidos, Turquía y ex líderes mundiales.
La conferencia conocida como Río+20 es continuación de la Cumbre de la Tierra de 1992 en Río que impulsó el movimiento ecológico mundial.
Fue en ese encuentro en que el mundo accedió por primera vez a aceptar controles voluntarios de los gases de efecto invernadero.
VÍA/TERRA