Nelson Jofré, gerente general de Oriencoop, se mostró contento y sorprendido por tener, por segundo año consecutivo el primer lugar en el Ranking Nacional de Responsabilidad Social Empresarial, y sus palabras de orgullo y profundo compromiso con la RSE se plasman aquí.
“Para nosotros es doblemente significativo (haber ganado) en primer lugar porque somos una empresa regional de carácter cooperativo, lo que tiene que ver con la competencia agresiva del mercado, ya que para las empresas cooperativas es muy complejo abrirse paso en el mercado y particularmente es dificultoso poder abordar muchas veces las temáticas de responsabilidad social empresarial en la medida en que no existe una cultura, en la medida en que la responsabilidad social no se empapa y no forma parte del modelo de negocios de la empresa, y en una cooperativa la verdad es que eso tiene que ver con la raíz de la razón de ser para la cual nació la cooperativa.
Y la segunda significación que para nosotros es muy importante es que este premio es porque nosotros tenemos una fuerte concentración en las dos regiones afectadas por el terremoto, la séptima y la octava región, alrededor del 70% de nuestra actividad económica, del impacto social que generamos, está precisamente en la zona de la catástrofe y este ha sido un año particularmente complejo por ese motivo y en consecuencia nos llena de orgullo y de emoción”.
“El ranking lo que ha hecho en nosotros en alguna manera es ordenar la gestión de la responsabilidad social empresarial y al mismo tiempo ha servido para ir incorporando instrumentos de medición objetivas que hoy día se monitorean periódicamente en la empresa junto con los indicadores habituales en que uno monitorea la gestión financiera y económica de la compañía. El directorio y particularmente la alta administración monitorea mensualmente, no solamente indicadores económicos, sino también indicadores de impacto social, indicadores de avance de los proyectos asociados a las tres dimensiones de la responsabilidad social. Desde el año 2010 hemos incorporado en la evaluación de nuevos proyectos, cada vez que sacamos una nueva línea de negocios, cada vez que sacamos un nuevo producto al mercado hemos incorporado dentro de la política de evaluación de nuevos productos y negocios precisamente la evaluación en los impactos en las tres dimensiones de la responsabilidad social, vale decir obligamos a nuestra gente de las áreas comerciales, financieras a tener que, independiente que no tengan que ver directamente con la responsabilidad social a incorporarla en la actividad cotidiana. Y nos parece que de alguna manera eso es un modelo a seguir, el hacer carne viva la responsabilidad social dentro de la gestión cotidiana y habitual de la empresa. No entender que la responsabilidad social es simplemente un tema de moda, es un tema accesorio que está fuera del negocio. Por el contrario, creo que la clave está en incorporarla en el corazón, en el centro mismo de la actividad económica de cualquier empresa”.