Con el reciclaje todo puede ser posible. Al menos así lo demuestra esta iniciativa realizada en Paraguay:
Puede que haya un largo camino que recorrer desde los vertederos de basura de Paraguay hasta los salones de concierto de Europa, pero para un grupo de jóvenes talentosos la distancia no es tan grande – después de todo, si la música viene del corazón no importa demasiado que los instrumentos estén hechos de basura.
La inmensamente talentosa “Orquesta de Instrumentos Reciclados” parece haber perfeccionado las sinfonías de varios compositores clásicos, mientras que a la misma vez perfecciona el arte de la reutilización. Gracias a un innovador programa llamado Sonidos de la Tierra, niños necesitados de todo el país están aprendiendo a cambiar sus vidas con la música y el reciclaje.
Sonidos de la Tierra fue organizado por primera vez en el año 2002 como una manera de educar a los jóvenes de regiones pobres y subdesarrolladas de Paraguay a través de la experiencia compartida de crear música.
Desde entonces, el programa ha crecido hasta alcanzar a más de 3.000 niños de 72 de las comunidades más pobres de la nación – trayendo con él la alegría y la satisfacción personal que llega con el trabajo realizado para dominar un instrumento musical.
Con la ayuda de más de 100 patrocinadores internacionales, Sonidos de la Tierra ha sido capaz de poner instrumentos clásicos en las manos de los jóvenes necesitados de Paraguay – aunque la contribución más grande del programa llega en forma de talleres especiales de trabajo, que les enseñan cómo hacer esos instrumentos ellos mismos con materiales reciclados.
Hasta ahora, la Orquesta de Instrumentos Reciclados puede que sea el grupo más extensamente conocido de músicos surgidos de Sonidos de la Tierra, habiendo ofrecido más de 80 conciertos tanto en Paraguay como en el extranjero.
VÍA/TREEHUGGER