Carolina Andrade, Directora de Asesoría e Investigación de PROhumana, propone ocho desafíos que como sociedad deberíamos alcanzar en el futuro para lograr un desarrollo sustentable integral, tanto en el ámbito humano como empresarial.
1. Es necesario que se produzca un cambio cultural por parte de las empresas que repercuta en la forma de entender la RSE: es necesario que la dejen de ver como una política para implementarla como una estrategia de negocio sustentable, la cual conlleva una serie de transformaciones en las relaciones sociales internas, marcadas por entender a las personas como talentos sustentables y el fomento de un liderazgo sustentable.
2. Hacer frente al complejo escenario ético que vivimos en la actualidad, con prácticas orientadas a crear una nueva confianza basada en la transparencia y en la probidad.
3. Pensar las empresas desde la innovación. El mundo actual nos demanda pensar en término de mejorar constantemente, reducir costos y ser más eficientes. Todo esto va de la mano de la sustentabilidad.
4. Aspirar a la inclusión y no sólo a la integración. La diversidad se está instalando como valor social, pero debemos entenderla en lo amplio del concepto: no sólo se trata de las personas con capacidades diferentes o del género, también surgen fuertemente variables como la raza, edad u orientación sexual.
5. Reconfigurar las prácticas laborales incorporando variables como la flexibilidad laboral o nuevas formas de desarrollo de carrera.
6. Generar el espacio necesario para que a nivel de Gobierno se generen compromisos claros y con apoyo institucional en pos de fomentar acciones orientadas a la sustentabilidad individual, colectiva y empresarial.
7. Integrar el Cambio Climático en las estrategias de negocio, considerando que las emisiones ya no son lo más relevante, y es necesario incorporar aspectos como la eficiencia del uso del agua, el fomento de energías renovables y una gestión sustentable de los residuos
8. Asumir que todo tenemos un rol importante que jugar en la sociedad y que generar una sociedad con desarrollo sustentable no depende sólo de las empresas. Es necesario que seamos ciudadanos más empoderados y proactivos.