Sea cual sea la razón del uso de energías renovables lo importante es que se esté haciendo. El Mercurio nos da a conocer un caso.
Con el derrame de crudo en el Golfo de México aún fuera de control, reducir las posibilidades de contaminación en las fuentes de energía parece más urgente que nunca. Bajo presión por las críticas al gobierno por su actuación en el desastre, el Presidente Barack Obama prometió ayer hacerse cargo de una deuda con los ambientalistas que exigen un impulso a las energías renovables.
Desde una fábrica de paneles solares en California, el Presidente aseguró ayer que está determinado a sacar adelante una ley de energía y medioambiente que incentive el uso de energías alternativas en todos los niveles. El proyecto no tiene votos necesarios para ser aprobado en el Senado.
Desde que era senador, el Presidente ha dicho que las fuentes de energía renovable, solar, eólica e incluso nuclear, deberán tener un rol fundamental en el futuro de Estados Unidos.
En su plan de gobierno, Obama propuso reducir las actuales emisiones de gas en 80% para 2050, a través de un sistema de bonos de carbono. También planteó que para 2012 entre 10 y 15% de la energía del país provenga de fuentes renovables y para 2015 tener en las calles un millón de autos híbridos fabricados en EE.UU.
La Casa Blanca ya ha impulsado algunos proyectos para conseguir estas fuentes de energías alternativas, aunque los ambientalistas las consideran insuficientes.
Uno de ellos es Cape Wind, una “granja eólica” que contará con 130 turbinas mar adentro, frente a las costas de Massachussetts. El proyecto costará más de mil millones de dólares.
La planta que visitó ayer el Presidente es resultado de otra iniciativa del gobierno, ya que se benefició de una partida incluida en el paquete de estímulo económico de 2009, destinada a proyectos de este tipo. La compañía recibió un préstamo de US$ 535 millones para que construyera una nueva fábrica, que hoy tiene mil empleados.
En un esfuerzo similar, el Presidente pedirá al Congreso US$ 9 mil millones para prestamos destinados a proyectos de energía renovable.
Y en febrero de este año, el gobierno anunció un préstamo federal de US$ 8 mil millones para la contrucción de la primera planta nuclear en EE.UU. en tres décadas.
“Nuestra dependencia del petróleo extranjero pone en peligro nuestra seguridad y nuestra economía. El cambio climático representa una amenaza para nuestro modo de vida”.
Barack Obama
VIA/ EL MERCURIO