Algunas comunas de la capital están involucrando más a sus residentes, que ahora comienzan a opinar de manera directa sobre el desarrollo de sus barrios.
Hace siete meses y medio comenzó un nuevo período de administración para las 345 comunas del país. Algunas iniciaron este proceso bajo el liderazgo de alcaldes recién escogidos, mientras otras emprendieron su gestión administrativa con ediles reelectos.
Sin embargo, y sea cual fuere la realidad de los municipios, muchos están centrando su gestión en la participación ciudadana y en la opinión de los vecinos.
Esta tendencia se debe primero a la aplicación de la Ley de Participación Ciudadana, una normativa que establece la creación de consejos de sociedad civil en los organismos dependientes del Estado y que abre nuevas posibilidades de participación.
En segundo lugar, son los propios municipios los que comenzaron a establecer instancias de colaboración, que incluso recurren a tradicionales mecanismos de cooperación.
Este es el caso de Santiago, que a partir de este fin de semana inició sus Cabildos Territoriales, una fórmula que tal como las reuniones que determinaron la Primera Junta de Gobierno, involucra a varios vecinos de la capital.
En una ceremonia realizada en la Casa Colorada, el municipio dio inicio a estas asambleas vecinales, las que -según la alcaldesa Carolina Tohá- permiten una mayor integración de los propios residentes.
En tanto, en otras comunas se están implementando iniciativas como la capacitación de dirigentes o las votaciones a través de internet.
Santiago revive los cabildos
El reciente fin de semana, el municipio de Santiago dio pie a sus Cabildos Territoriales, una serie de asambleas que incidirán en el desarrollo de varios aspectos comunales, como la cultura, el deporte o la seguridad. Esta iniciativa se suma a otras instancias, como los claustros en las comunidades educativas y los consejos escolares.
“El desafío principal de esta modalidad es llegar a todos los vecinos. Para muchos no es tan novedoso que las autoridades los tomen en cuenta, pero hay una parte que no tiene mucho contacto con el municipio y esto nos permitirá llegar a todos”, explica la alcaldesa Carolina Tohá, quien asegura que esta serie de cabildos servirá para diseñar el Plan de Desarrollo Comunal (Pladeco).
Otra de las medidas fue la creación de una subdirección de Participación Ciudadana en la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco), encargada de impulsar la cooperación en todas las divisiones del municipio.
“La tarea de esta subdirección es promover un estilo de trabajo distinto en el municipio, con el componente de la participación ciudadana. La idea es que todas las direcciones acojan la opinión de los vecinos y la tomen en cuenta a la hora de las decisiones”, agrega Tohá.
De hecho, hoy las obras de infraestructura proyectadas por la administración municipal están considerando la opinión de la comunidad. Incluso, los vecinos pueden postular a fondos destinados a concretar proyectos como plazas, sedes vecinales, comités de seguridad y otras iniciativas.
En Puente Alto, las audiencias públicas se trasladan a los barrios
“Si uno no abre las opciones de participación, nunca vamos a tener una sintonía fina para entender los problemas que hoy afectan a los vecinos”, dice Germán Codina, alcalde de Puente Alto.
Además de duplicar el número de audiencias públicas, el municipio llevó estas instancias de participación directamente a los barrios.
“Somos nosotros los que nos acercamos a los vecinos”, explica Codina, quien además detalla otra de las medidas tendientes a acercar la gestión administrativa a los residentes: la extensión horaria de las dependencias municipales, incluso, hasta la noche.
“La participación no solo tiene que ver con la elección de las autoridades, si no también con lograr una cercanía con el servicio público. Ahí se establece una relación directa entre el alcalde, los concejales y los funcionarios de la municipalidad con los vecinos, porque muchos servicios públicos creen que con una página web es suficiente. Acá en cambio, se está tratando de humanizar la relación entre los vecinos y el municipio”, agrega el edil, que no descarta la realización de consultas o plebiscitos en el futro.
Sin embargo, las redes sociales se han transformado, según Codina, en un buen aliado, pues muchos vecinos aprovechan estas plataformas para manifestar sus problemas o sugerencias.
Fondos concursables y consultas, los mecanismos en La Florida
Más de veinte mil vecinos participaron el año pasado de una inédita consulta ciudadana en La Florida, que abogaba por la preservación de El Panul, un bosque precordillerano que figuraba en la carpeta de inmobiliarias.
Este referéndum comunal, que concluyó con casi un 98% de apoyo a la defensa del espacio, marcó “un antes y después”, según el alcalde Rodolfo Carter.
“La participación ciudadana es esencial en el tiempo en que vivimos y esa consulta nos dio una luz clara de lo que teníamos que hacer como municipio, ya que cuando hay temas sensibles, que afectan la calidad de vida de los vecinos, es nuestra obligación actuar”, reconoce el edil.
Esta comuna reparte fondos participativos hace varios años, pero, según el alcalde, muchas de las organizaciones que se adjudicaban estos presupuestos eran las mismas. Para subsanar dicha falencia, se estableció un sistema de consultas directas en los barrios, para que los residentes escojan los proyectos prioritarios.
“Muchos vecinos no están acostumbrados, así que no participan porque hay harta desinformación. Por eso queremos que los grandes temas de la comuna, como el Plan Regulador, la inversión municipal, la construcción de una carretera o la tala de un bosque sean motivo de discusión”, puntualiza Carter.
Maipú apuesta por escuela permanente de líderes y dirigentes vecinales
Por estos días, el sitio web de Maipú contiene una consulta virtual para la construcción del Pladeco y otras materias, como medio ambiente, creación de áreas verdes y tenencia responsable de mascotas. La iniciativa es, según el alcalde Christian Vittori, una de las tantas formas que el municipio tiene para acercarse a los vecinos.
De hecho, hace un par de semanas, la alcaldía lanzó junto a varios actores sociales de la comuna la nueva Política de Participación Ciudadana, que incluye asambleas y capacitación. La idea del municipio es que este año se establezca definitivamente una escuela continua para líderes vecinales.
“El objetivo central es poner el foco de la gestión en los barrios y acercarla a los vecinos. Las políticas de participación de antes en todos los municipios tenían un carácter informativo, pero no necesariamente resolutivo o vinculante. Por eso es tan transcendente que fomentemos la toma de decisiones desde los barrios”, dice Vittori, quien describe los cuatro pilares de esta política: información, consulta, resolución y vinculación.
“Queremos que la participación ciudadana sea un objetivo transversal en la gestión, con ventanas en todos los ámbitos. Esto es en definitiva ajustar la sintonía fina con la ciudadanía. Y eso apura los procesos porque cada actor entiende su rol en esta dinámica”, agrega Vittori.
Vitacura implementa oficina dedicada a las sugerencias de sus habitantes
En Vitacura, el alcalde Raúl Torrealba asegura que “más allá de las opciones que están contempladas en la ley, el concepto es tener a los vecinos involucrados en toda la gestión y eso requiere un contacto permanente con la gente, más allá de una consulta o un plebiscito por un tema más rimbombante”.
Explica que en la comuna, además de las audiencias, tienen la Oficina del Vecino, que atiende las dudas y sugerencias del público. Además, en la página web del municipio también se publican consultas dirigidas a la comunidad.
En relación a los plebiscitos, Vitacura aplicó una consulta de este tipo en 2009, cuando se les preguntó a los vecinos si aprobaban o no el cambio de las alturas máximas en tres sectores de la comuna: Alonso de Córdova, Escrivá de Balaguer y Kennedy oriente. En esa oportunidad ganó la opción “No” y las elevaciones se hicieron respetar.
“La consulta me parece que es para cuando algún tema impacta a un grupo respetable de vecinos, ya sea espacial o numéricamente. Nosotros hemos preguntado desde el cambio de nombre de calles hasta poner lomos de toro, o estacionamientos exclusivos para vecinos. Ahí se respeta su opinión”, dice Torrealba.
Eso sí, para el plan de desarrollo comunal, cree que “es labor del concejo hacerlo. Claramente es importante conocer la opinión de los vecinos, pero hay que entender que ellos van a tener una visión parcial de lo que a ellos les afecta y son los concejales los responsables de darle una visión global de comunidad”.
Las Condes pregunta a sus residentes
En Las Condes, el administrador municipal, Omar Saffie, asegura que la comuna “tiene como una forma de trabajo la de establecer consultas para temas que afectan la vida diaria de sus vecinos, sus actividades y la calidad de vida. La participación es uno de los ejes centrales. Una forma de consulta fueron las posibilidades de inversión de la comuna, y así se ordenaron los proyectos de acuerdo al interés manifestado por los vecinos, lo que se hacía en el proceso de renovación de permisos de circulación”.
Con el tiempo, en la comuna se ha expandido el mecanismo de consultas para establecer áreas comerciales con venta de alcohol, donde se ha preguntado a los residentes que reciben el impacto directo. También se ha usado para nombres de calles, establecimiento de ferias libres y de centros comerciales, seccionales del plan regulador, financiamiento compartido en los colegios y partidos de fútbol alto convocatoria. En general, son acciones donde se presenta más de una alternativa y existen diversas opiniones en la comunidad.
Las últimas consultas que hizo el municipio fueron respecto de la autorización de clásicos en el Estadio San Carlos de Apoquindo y la remodelación del Parque Los Dominicos.
Providencia ajusta jornada
Entre el 25 y el 29 de julio, Providencia implementará una consulta a todos los habitantes de la comuna, que busca instaurar las directrices de la elaboración del Plan de Desarrollo Comunal (Pladeco), que fijará los destinos por los próximos ocho años.
La medida incluirá diversos temas, tales como el manejo de la basura, medio ambiente, uso de la bicicleta, seguridad ciudadana, cultura, salud y educación, entre otros aspectos.
De hecho, las preguntas incluidas en la votación se basan en las propuestas e inquietudes recogidas por la municipalidad entre marzo y junio de este año, como los cabildos territoriales, las mesas ciudadanas y el Encuentro de Movilidad Urbana.
Las personas podrán votar a través del portal de la comuna y también en 23 puntos, como estaciones de metro, plazas, ferias y otros recintos municipales.
Para validar el voto se solicitará el número de RUT, pero este dato será borrado una vez finalizado el plazo de la consulta, con el fin de que todas las respuestas sean anónimas.
Con talleres, municipio de La Reina prepara consulta ciudadana para agosto
En La Reina, el alcalde Raúl Donckaster detalla cómo ha sido el proceso de construcción del Plan de Desarrollo Comunal (Pladeco) que se realiza por estos días.
Ya terminaron la primera fase, que consistió en 20 talleres, en los que participaron alrededor de 1.800 vecinos de la comuna.
Los talleres se ejecutaron por cada junta vecinal y con sectores organizados, tales como la Asociación de Industriales, la Cámara de Comercio de la comuna, jóvenes, discapacitados y funcionarios municipales.
“Ahora, la Secretaría Comunal de Planificación (Secpla) está trabajando en todas las opiniones, observaciones e ideas para elaborar una plataforma con las propuestas que concitaron un mayor acuerdo. Con eso vamos a llevar a cabo un proceso participativo, con una votación el 30 de agosto, que se podrá hacer online y de forma presencial en urnas”, dice el edil.
¿Qué pasa si los planteamientos de los vecinos no van de acuerdo con el programa con el que el alcalde fue elegido?
“Allí opera la maldita o bendita democracia. Depende de dónde se mire, pero aunque una consulta no sea legalmente vinculante, sus resultados los tenemos que respetar”, asume Donckaster.
Con las propuestas de los vecinos quedará establecido qué se quiere y sueña para la comuna para el próximo año, cinco y diez años más.
“Vamos a tener las directrices claras de lo que queremos los reininos”, puntualiza.