Tal como una nube condensa el aire y la hace llover, Fresh Water utiliza las partículas del aire para entregar agua potable a personas que no tienen acceso a ella. Iniciativa desarrollada por tres chilenos, que ha sido probada como piloto en San Pedro de Atacama y la Provincia de Petorca, con altos índices de efectividad.
Su director ejecutivo es Héctor Pino, quien cuenta que “se trata de una innovación tecnológica social, que busca atender el requerimiento de hogares ubicados en zonas remotas, en Chile y el extranjero, donde el acceso al agua potable es escaso o no existe y entregar una solución a un valor social tal, que sea de fácil acceso para el común de la gente“. Explica que con Fresh Water están en posición de contribuir con una solución rápida, que se puede ubicar en cualquier hogar y, dependiendo de la zona y sus características, se podrá obtener nueve o 30 litros. “Simple y rápido y sin tener que depender de un tercero que provea del agua”, dice.
Según este ingeniero, estamos en presencia de un prototipo basado en una tecnología ya existente, que imita el ciclo del agua. Así crea una suerte de nube, enfriándola y haciéndola llover, para luego pasar por procesos de filtración, purificación y esterilización. De este modo, se puede obtener agua, libre de minerales pesados o químicos, a un mínimo costo de no más de 25 pesos por litro. Fresh Water cuenta con el respaldo de Star-Up Chile, Socialab y Docs4change, y tiene como lema “Agua potable para todos”.
La investigación la comenzó a desarrollar hace algunos años motivado por la necesidad de conseguir agua purificada sin sodio para su hija que padecía deficiencia en los riñones. Para ello se asoció con Alberto González, diseñador industrial con experiencia en proyectos aeronáuticos y Carlos Blamey, ingeniero experto en submarinos y tecnología militar. “Creemos que ésta es una instancia válida para democratizar el agua en el mundo, desde Chile, con materiales chilenos e ingeniería chilena, pero la idea es replicar este desarrollo y moldes de innovación tecnológica social en otros países, de forma de encajar los costos asociados al transporte y exportación”, cuenta Héctor. Precisamente, la asociación con alguien proveniente del mundo militar no es casual. Investigando sobre el tema, se encontró con un sistema que usaban los tanques israelíes y que generaba agua a partir del aire. Como los costos de la técnica eran elevados, se propuso reducirlos para así poder masificarla para ayudar a poblaciones que tienen problemas de abastecimiento de agua. Con mucho trabajo mediante, finalmente llego a Fresh Water.
Exitoso Plan Piloto
Para probar las posibilidades de Fresh Water en terreno, hace poco llegaron hasta San Pedro de Atacama, donde se generaron cerca de nueve litros diarios de agua pura. De igual modo, en Petorca, Región de Valparaíso, se probó Fresh Water, también con positivos resultados de entre 9 y 28 litros al día. Ambas experiencias fueron positivamente evaluadas y dieron cuenta del impacto y potencial que tiene este desarrollo, dado que el rendimiento obtenido en lugares con una humedad relativa osciló entre un 25% y 30% entre las 20.00 y las 08.00, lo que significa que en cualquier lugar con mayor humedad Fresh Water puede ser aún más eficiente. En condiciones normales, a la máquina le toma dos horas producir un litro y tres cuartos de agua.
Con el objetivo de implementar este sistema en los primeros 1.000 hogares en el país y en América Latina, Fresh Water lanzó una campaña de crowdfounding en Indiegogo. El objetivo es ambicioso, pero alcanzable, según dicen: llegar a US$ 500.000 hasta el 14 de febrero. Según el director ejecutivo de FreshWater se necesita generar el volumen necesario para llegar aún precio social que sea atingente a la realidad de casa país en la región. La idea es que este crowdfounding les permita tener la economía de escala necesaria para comenzar a desarrollar Fresh Water también fuera de Chile.
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