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Micromachismos en áreas STEM

De acuerdo con los datos entregados por la Subsecretaría de Prevención del Delito, 17,8% de las mujeres han sufrido violencia laboral este año. Según este informe, las conductas de violencia laboral que más se repiten son menospreciar, ignorar, ofender y subestimar a alguien por el hecho de ser mujer. En el caso de Soledad, María Jesús y Christina, mujeres que trabajan en esta área de STEM, las microagresiones siempre han existido y han tenido que luchar contra ellas durante toda su carrera.

Soledad (41 años) es ingeniera de sistemas, lleva 10 años trabajando en un lugar donde la mayoría de sus colegas son hombres. Cuando empezó a trabajar, era la única mujer en su departamento. Actualmente las mujeres son alrededor del 20%, hecho que la enorgullece ya que cuenta con el apoyo de sus colegas femeninas, las cuales considera sus amigasCon sus compañeras de trabajo tiene un grupo de Whatsapp y suelen juntarse regularmente, lo que es algo novedoso para ella, quien anteriormente había sufrido de aislamiento laboral por parte de algunos de sus colegas hombres, quienes la excluían de grupos y conversaciones por el solo hecho de ser mujer:

Ellos tuvieron durante unos 4 años un grupo de Whatsapp, y yo les dije ¿por qué no estaba ahí? y me dijeron que no, porque tú eres mujer y una señorita jamás debería estar en un grupo con hombres”, comentó Soledad.

Esto no es algo nuevo para ella, que ya había sufrido exclusión durante su carrera en la Universidad de Concepción. En los primeros dos años no notó una diferencia de trato, pero en su tercer año se dio cuenta de que sus amigos de la universidad, los cuales eran todos hombres, se distanciaron de ella cuando empezó a tener mejores notas en un ramo. También recuerda el año 2000, su cuarto año de carrera: “Empecé a tener algunas discusiones con profesores. Uno de ellos me decía que yo le estaba quitando la posibilidad a un hombre de alimentar su familia, porque me dijo que yo al final me iba a casar, iba a tener una familia, un hijo”.

En su infancia los comentarios machistas eran comunes, dado que venía de una familia muy conservadora, en la que ella es la segunda más grande de cuatro hermanas. Le quedó muy marcado un comentario que hizo una de sus familiares:

“Una tía una vez me dijo que yo no debería tener amigas, porque las amigas te iban a robar el marido, que los hombres no más podían ser amigos”.

¿Qué es un micromachismo?

Los micromachismos son algo común para las mujeres de esta área de trabajo y pueden ser definidos, según la socióloga de Corporación Humanas, Pía Guerra, como: “Pequeñas acciones que se ven en el diario vivir, en el cotidiano, que reflejan el machismo”, es decir, son acciones o actitudes sexistas por parte de hombres. Según la IV Encuesta de Violencia contra la mujer en el Ámbito de Violencia Intrafamiliar y en Otros Espacios (ENVIF-VCM), de La Subsecretaría de Prevención del Delito  del año 2020, informó que este año 17,8% de las mujeres afirmaron que han sufrido violencia laboral.

Las ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas son carreras donde la participación de las mujeres ha sido muy baja en comparación a sus pares masculinos. De acuerdo con las actuales cifras del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, el 25% de las matrículas en carreras matemáticas y/o científicas son mujeres.  La educación, la cultura machista, la sociedad patriarcal, el cuestionamiento de su capacidad son algunas de las razones por las cuales hay tan poca participación de mujeres en el rubro STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

Según Guerra, una micro agresión que es común para todas las mujeres es el hecho de que aunque esté más cualificada que un hombre para realizar cierto trabajo, siempre se respetará la opinión de los pares masculinos por sobre la de las mujeres:

Otro punto que destaca la socióloga es la alta exigencia que hay hacia las mujeres en todo aspecto de su vida:

“La mujer tiene que ser buena madre, tiene que ser buena pareja, tiene que ser buena trabajadora, buena profesional, tiene ser productiva, tiene que cocinar bien, tiene que hacer bien el aseo, tiene que estar preocupada de todo y si fallas en algo, eres mala, fracasaste”, comenta la socióloga.

Los tratos distintos entre colegas

Una vez egresada, Soledad estuvo expuesta a microagresiones por parte de su primer jefe. Para él, las mujeres eran complicadas y cuando Soledad exigía que se cumplieran los plazos, le decía que estaba en sus días. “Me acuerdo que un día me dijo: “Sabes qué Soledad, con esa actitud no vas a ascender en este trabajo”, y yo le dije que no pensaba quedarme mucho más”. Los diferentes tratos entre colegas hombres y mujeres era evidente, los colegas hombres se les excusaba cuando no entregaban un trabajo, ya que tenían hijos y estaban muy ocupados, sin embargo, ella es madre soltera y nunca lo usó como excusa.

En su trabajo actual Soledad también ha sufrido micromachismos, aunque considera que la situación es mucho mejor que en trabajos previos. Ella destaca a una persona en particular con la cual trabaja, quien usualmente discrimina a sus colegas por el hecho de ser mujer:

Hay un compañero que cuando a mí me toca trabajar, cuando estamos solos, no me decía hola, agarraba sus cosas y se iba a la oficina de arriba. Un día me pidió que no le hablara, me dijo solo por correo o por el chat (…) Simplemente él no soporta que haya mujeres porque no se siente cómodo, pero cuando él está con hombres conversa, se ríe, tira la talla”. 

Soledad también agrega que este mismo hombre revistaba todos los trabajos de sus colegas mujeres desde cero porque no confiaba en sus habilidades.

En el siguiente video un grupo de mujeres relatan sus experiencias laborales donde han sufrido micromachismos: https://youtu.be/0ku5fOGgO8o 

Situación similar a la de Soledad vivió María Jesús (34 años), ingeniera informática que trabaja en un lugar donde solo un 5% de las personas son mujeres. Forma parte de un grupo llamado Women Who Code (mujeres que programan) que apoya y fomenta a mujeres para que participen en el área de programación. Relata que en trabajos anteriores había recibido tratos distintos por el hecho de ser mujer, que la hizo sentirse incómoda y destaca cómo estos tratos fueron generalmente por sus superiores. Recuerda una instancia donde en un proyecto la hicieron sentir que era parte de él solo por “traer una cara bonita”, explica.

La programadora también destaca que en su trabajo anterior solía ocurrir que no querían incluir a personas en proyectos por el hecho de ser mujer y la posibilidad de que tuvieran hijos, algo que no se les cuestionó a los hombres. Es un punto de conflicto donde es muy evidente el sesgo de género. Esta práctica es habitual en la violencia laboral, según cifras entregadas por la Subsecretaría de Prevención del Delito, un 13% de las mujeres indicaron que han sido ignoradas, ofendidas y menospreciadas solo por ser mujer.

Otra mujer en el área científica que ha vivido situaciones similares a las de Soledad y María Jesús es Christina (46 años), una astrónoma australiana que el año 2009 se vino a trabajar a Chile para una empresa internacional, donde la mayoría de sus colegas son hombres. Antes de mudarse a Sudamérica había trabajado en países como Suecia, Inglaterra y Estados Unidos, donde el micromachismo sigue muy presente, como bien explica. Relata que las microagresión que más ha presenciado es el escepticismo sobre los resultados de las mujeres:

La astrónoma también agrega que los tipos de roles siguen siendo muy permanentes en las áreas científicas, las mujeres terminan tomando más notas en reuniones y por ende hay una carga de trabajo mayor. También, añadió que las prácticas de contratación tienen que cambiar tanto en los trabajos como en la academia.

El desafío más grande para una mujer STEM, según María Jesús, es siempre querer demostrar que eres capaz, porque las mujeres son mucho más exigentes con ellas mismas, tratando de demostrar que sí lo pueden hacer:

Las mujeres tienen metido en la cabeza que tienen que sacrificar muchas cosas, lo que no es así” dice Soledad, quien agregó que el éxito para terminar con estos pensamientos es tener exponentes femeninos en el área STEM como Paula Jofré, astrofísica y astrónoma chilena quien fue nombrada por la revista Times como una de las personas más influyentes del 2018.

*Algunos de los nombres han sido cambiados para proteger la identidad de las entrevistadas.

(*) Las autoras son alumnas de la Universidad Diego Portales. Este trabajo lo realizaron en el curso de Redacción Digital, dirigido por la periodista Yanara Barra.

 

Vía El Mostrador