El programa fue bautizado como Airborne Tropical Tropopause Experiment ATTREX (Experimento Aéreo de la Tropopausa Tropical). Se trata de una campaña aérea en que se enviará una nave Global Hawk, que es capaz de hacer vuelos de hasta 30 horas sin un piloto humano.
Se sabe que el vapor de agua y el ozono en la estratósfera pueden tener un gran impacto en el clima de la Tierra. Los procesos que conducen al aumento y la caída de estos compuestos, especialmente del vapor de agua, no se conocen bien. Esto limita la capacidad de los científicos para predecir cómo estos cambios influyen en el clima global en el futuro. ATTREX estudiará la composición química y la humedad en las regiones superiores de la tropósfera, la capa más baja de la atmósfera terrestre. La tropopausa entre la tropósfera y la estratósfera, a 13 y 18 kilómetros sobre la superficie de la Tierra, es el punto donde el vapor de agua, el ozono y otros gases de entran a la estratósfera.
Estudios anteriores han demostrado que incluso pequeños cambios en la humedad estratosférica pueden tener impactos significativos en el clima. Las predicciones de los cambios de humedad estratosféricas son inciertas debido a que no se comprende completamente los procesos físicos que ocurren en la tropopausa tropical. ATTREX utilizará el Global Hawk para llevar los instrumentos para probar esta capa cerca de la línea ecuatorial en la costa de América Central.
El Global Hawk que se utilizará en el programa ATTREX ha sido equipado con 11 instrumentos científicos, incluyendo sensores remotos que medirán las nubes, rastrearán gases, y temperaturas por encima y por debajo de la aeronave. También contendrá dispositivos que miden el vapor de agua, propiedades de las nubes, las condiciones meteorológicas, los campos de radiación, entre otros.
VÍA/CLANECO