- PROhumana - https://prohumana.cl -

La Declaración Universal de Derechos Humanos como punto de partida de la ciudadanía corporativa

Columna de José Bernardo Guevara, abogado y docente universitario. Es socio del Rotary Baruta (Caracas) y Director de la AC Propaz, que promueve la responsabilidad social con perspectiva de DDHH.

La reciente conmemoración de los 60 años de la Declaración Universal de Derechos Humanos (10 de diciembre de 1948) fue motivo de reflexión en relación con su significado e impacto en el mundo contemporáneo. El Preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH) se inicia con un poderoso Considerando: la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana. En su Proclama, además, vincula la universalidad de los derechos humanos (DDHH) con su efectividad, con una nítida orientación al logro, a la consolidación de los mismos en el ámbito internacional, sin distinguir entre derechos civiles y políticos y los económicos, sociales y culturales. Todos los derechos, para todas las personas. 

El acercamiento de las empresas al tema de los DDHH ha obedecido, en gran medida, a la presión proveniente de la propia sociedad que percibe cómo la globalización ha incidido en la mayor concentración de riqueza en sectores privados de la economía, atenuando el protagonismo de los Estados en este ámbito. Las Naciones Unidas interpretaron esta nueva orientación, al presentar a través de su Secretario General en 1999 el Pacto Mundial de las Naciones Unidas.  

La responsabilidad social empresarial (RSE) concebida como ciudadanía corporativa sería en esta nueva orientación, según Charo Méndez, un instrumento de intervención social “que promueve la libertad política, los derechos humanos, la construcción de ciudadanía y la profundización de la institucionalidad. Se trata no sólo de hacer obras sociales, manteniendo el orden y la inequidad social, sino de hacer posibles los derechos humanos” (“Responsabilidad social de empresarios y empresas en Venezuela durante el siglo XX”. Letra en negrita nuestra)

“Hacer posibles los derechos humanos”

¡He allí el aspecto medular de esta nueva concepción de la RSE, cuyos cimientos se encuentran en la propia DUDH!

Ciertamente, la DUDH fue visionaria en lo relativo al realce de la efectividad de los DDHH. En su Proclama, se presenta a la misma Declaración “como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos…” (Letra Negrita nuestras)

Tal fue la propuesta de la DUDH hace ya casi 60 años: la vigencia efectiva de los DDHH es tarea de todos y todas.

El alcance de esta Proclama es sorprendente para la época: más allá del rol de los Estados, que nadie discute, para la vigencia efectiva de los DDHH, se penetra en la dimensión real del desafío, sin ambages ni ambigüedades de ninguna especie, al abarcar a la sociedad en su conjunto, en el gran reto de hacer efectivos los DDHH.  

En cuanto a los individuos e instituciones,  el propósito es que los DDHH sean, por una parte, el marco ético de su actuación, que los conduzca tanto a su respeto y promoción, como a su cooperación para el logro de la vigencia efectiva de los DDHH. Por otro lado, resulta de suma importancia, igualmente, orientarse al desarrollo sostenible, a tomar en cuenta el impacto ambiental de las diversas actividades de individuos e instituciones,  lo que François Vallaeys denomina la gestión del impacto ambiental.

Twitter: @jbguevara