Frente al Hospital San Borja Arriarán se instaló una de las primeras plazas transitorias de Santiago, la cual incluye 290 m2 de césped, nuevo mobiliario, árboles y flores ornamentales. El proyecto es parte de un plan de la municipalidad que busca recuperar algunos de los 171 sitios eriazos catastrados en la comuna. La idea es llegar a un acuerdo con los propietarios, sean privados o a entidades públicas, para que cedan temporalmente esos terrenos en desuso y convertirlos en parques.
“Son lugares que degradan el trazado urbano, por lo que la idea es devolverlos a los vecinos como espacios verdes mientras los dueños no necesiten ocuparlos. Apenas ellos lo requieran, podemos desarmar la plaza y entregar los terrenos”, explica la alcaldesa Carolina Tohá.
En este caso, el Servicio de Salud entregó en comodato el terreno por dos años. Una vez terminado ese plazo, se determinará si vuelve a la entidad o se mantiene la plaza.
La edil presentó la iniciativa al Presidente Sebastián Piñera hace cinco meses buscando apoyo para la entrega de terrenos fiscales para el plan. El mandatario accedió y le encargó al equipo de Legado Bicentenario coordinar los convenios para ceder al municipio los terrenos estatales que se encuentren abandonados.
José Antonio Taladriz, asesor presidencial y encargado de Legado Bicentenario, asegura que el programa continuará en las próximas semanas. “Estamos demostrando que esta idea funciona y pretendemos llevar adelante muchas plazas transitorias más antes de fin de año”, asegura.
Instalaciones
La jefatura comunal tiene contemplado abrir 10 de estos espacios antes de fin de año. El primero, que permitió poner a prueba la idea y que funcionó como piloto, fue el paño que se intervino en julio en Av. Santa Isabel con Aldunate. Allí se abrió una plaza de 300 m2.
“Esa iniciativa se desarrolló gracias a un particular y nos permitió hacer una marcha blanca para llegar al espacio ubicado en el Hospital San Borja Arriarán con más experiencia”, comenta Fernando Vallejos, director de Aseo, Ornato y Medio Ambiente del municipio.
Para poner en funcionamiento los espacios se necesita despejar el terreno, emparejarlo e instalar rollos de césped. Esto se realizó en cinco días. “Podemos tener una plaza terminada en el día, es muy rápido”, explica Luis San Martín, director de jardines de Santiago. El costo fue de $ 3,5 millones.
A fin de septiembre se intervendrá un terreno de 1.000 m2 en la esquina de las calles Copiapó y Serrano.
Otras plazas móviles en la capital
El laboratorio de urbanismo Ciudad Emergente, con el apoyo de la Municipalidad de Santiago y la Seremi de Transportes, ideó tres intervenciones urbanas para que la gente ocupe el eje de las calles San Diego-Bandera, que estará cerrado por los trabajos de Metro hasta 2015.
Estas se llevarán a cabo en octubre próximo y la primera será una plaza transitoria en San Diego con Alonso de Ovalle. “Sacaremos los autos que se estacionan en ese lugar y pondremos bancas, además de árboles y plantas en maceteros. Así será fácil trasladarlos y sacarlos”, explica el director ejecutivo de Ciudad Emergente, Javier Vergara.
Además, ahí se instalará un par de mesas -con sus respectivas sillas- para que los santiaguinos descansen unos minutos en medio de la céntrica calle. En Bandera, en tanto, pintarán una ciclovía y, por último, un grupo de estudiantes construirá sillas con material reciclable (como pallets de madera) y las dispondrá en la vía. De acuerdo al interés que las intervenciones conciten, se evaluará repetirlas.
Por otra parte, a fin de mes la U. Central construirá la plaza transitoria que originalmente se iba a hacer en julio en un sitio eriazo, al frente del Parque Almagro.