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Eugenio Tironi responde a Eliodoro Matte: Debate en el 2010 sobre la RSE en la empresa chilena

A raíz de la columna Adaptación, sobre la empresa chilena, escrita por Eugenio Tironi el 3 de agosto en El Mercurio, Eliodoro Matte L. respondió diciendo que éste “parece no comprender el verdadero sentido de la adaptación de la empresa en Chile en los últimos decenios”. Hoy en cartas a El Mercurio Eugenio Tironi responde a estas palabras y aquí contamos que dijo.

Señor Director:

He leído con mucha atención la carta de Eliodoro Matte, refutando mi columna sobre la exitosa adaptación de la empresa chilena a la democracia y a la globalización, lo que significó dejar atrás algunas ideas más propias del último tercio del siglo pasado. El señor Matte afirma que… tal adaptación se explica exclusivamente por las enseñanzas de Milton Friedman en cuanto a que “las empresas se deben a sus clientes”. Pienso —y quiero pensar— que la empresa y los empresarios, en Chile y el mundo, no se mueven sólo por factores exógenos, como las “demandas de sus clientes”, sino también por factores endógenos, como son los valores y convicciones de sus accionistas, ejecutivos y colaboradores; por la íntima satisfacción que produce el altruismo; por el amor hacia el país en que viven; en fin, por el deseo de hacer de éste un mundo mejor. La actitud de numerosas empresas a raíz del terremoto es un ejemplo de esto, como lo destacaba en mi columna. También, el anuncio reciente de un grupo de grandes empresarios estadounidenses, liderados por Warren Buffet y Bill Gates, de donar parte de su fortuna a causas benéficas. En fin, la historia de la propia familia Matte es ejemplo de una vocación empresarial guiada por motivaciones que van mucho más allá de la “demanda de los clientes” —si algo como esto realmente existiese de manera autónoma y “natural”, y no fuese fabricada por el devenir propio de la sociedad.

La insistencia de mirar la evolución de la empresa desde la dicotomía Friedman-“socialismo” revela, precisamente, aquello con lo que yo concluía mi columna: que al mundo empresarial chileno (del cual formo parte) le falta aún una “narrativa” que, en lugar de repetir nociones que responden más bien a los traumas de fines del siglo XX, recoja y proyecte su exitosa experiencia de los últimos 20 años. No veo por qué no podríamos estar todos de acuerdo en esto.

Eugenio Tironi

VIA/ EL MERCURIO