Mucha atención con esta noticia. Mientras en Chile discutimos por termoeléctricas, centrales nucleares y otras alternativas, en Escocia han decidido dar un golpe de timón y tomarse el asunto en serio, esperan producir a 2025 toda su energía a través de fuentes renovables.
De acuerdo a un informe publicado recientemente, Escocia está en camino de lograr su ambiciosa meta de generar el 80% de su electricidad a partir de fuentes renovables de energía para el 2020. En el reporte, Energy Trends, se informó que el 27% de la electricidad en 2009 fue generada a partir de fuentes de energía renovables. El gobierno escocés ha proyectado que la cuota de fuentes de energía renovables en la generación de electricidad aumentará un 11% durante 2011.
Las metas de energía renovable de Escocia son las más ambiciosas en el mundo. Mientras que las metas de energía renovable fijadas por la Unión Europea es de 20% para 2020, Escocia tiene como meta generar el 80% de su electricidad a partir de fuentes renovables de energía para el 2020. También busca generar toda su electricidad a partir de fuentes verdes para 2025.
Escocia también ha anunciado agresivas metas de reducción de emisiones de carbono. Mientras la UE continuaba las deliberaciones para extender sus metas de reducción de emisiones de 20% a 30% para el 2020, el gobierno escocés anunció que su meta era cortar el 42% de sus emisiones de carbono para el 2020.
La creciente contribución de fuentes de energía renovable en la generación de energía en Escocia se puede atribuir a los vastos recursos que posee y al apoyo del gobierno escocés a ideas innovadoras en tecnología limpia y políticas energéticas limpias. El total estimado de energía generada a partir de viento es de cerca de 25 GW, y el gobierno escocés ha anunciado varias políticas para asegurar el crecimiento sostenido de infraestructura energética verde.
Entre los proyectos más notables está la instalación de paneles solares con forma de lirios en el río Clyde y subsidios ofrecidos a viajeros que entregan aceites de cocina para transformarlos en biocombustibles y usarlos en los buses de la ciudad.