Esta fue una de la tesis planteada por el embajador José Luis Balmaceda, Coordinador General de Chile en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable Rio+20 y actual director de Medio Ambiente y Asuntos Marítimos del Ministerio de Relaciones Exteriores, quien esta mañana participó en el encuentro “Río+20, ¿Un acuerdo poco ambicioso?” organizado por PROhumana con el objetivo de dar a conocer detalles de esta Conferencia y dialogar en torno a los desafíos que le esperan a Chile y el mundo tras esta cumbre.
Balmaceda hizo un repaso de los diferentes aspectos de la Cumbre, destacando que “los avances logrados en fueron muy pobres”, entre otras cosas, por las divergencias en los focos de interés entre los países desarrollados y los en vías de desarrollo. Mientras los primeros querían enfocar el debate sólo en aspectos medioambientales, los segundos intentaban focalizar el diálogo hacia temas sociales y económicos. “Quedó en evidencia la poca voluntad de los países desarrollados para avanzar en temas como el desarrollo sustentable y la economía verde, ejes centrales de la mencionada cita”, señaló Balmaceda. Y agregó que “la desconfianza estuvo presente en toda la Cumbre”.
En relación con las suspicacias, el embajador reconoció que uno de los temas que generó mayor conflicto fue el concepto de “economía verde”. La tesis de Balmaceda fue apoyada por Luis Flores de Consumers International, también presente en el encuentro de hoy y en la cumbre en representación de la sociedad civil, en el sentido de que uno de los grandes errores de Rio+20 fue querer “aprovechar” la oportunidad para introducir un nuevo término en el debate sobre sustentabilidad, cuando recién el desarrollo sustentable está siendo validado por los países.
Como factores del fracaso de la Cumbre, Balmaceda postula que sobre todo faltó liderazgo para llegar a acuerdos y dar respuestas a lo que la sociedad civil esperaba, y también hubo falta de visión para darle real importancia a los temas que se estaban tratando. En esta misma línea Luis Flores aportó su punto de vista destacando que “el tema de generar instancias de gobernanza internacional también fracasó porque los países no están dispuestos a soltar su soberanía”.
A modo de conclusión, Balmaceda considera de suma importancia generar nuevos embajadores de la sustentabilidad y el cambio climático para que avancen en los temas que quedaron pendientes en Rio+20. Asimismo, y desde su posición como miembro del gobierno, anunció que junto con el Ministerio de Economía ya se está trabajando en una hoja de ruta para el desarrollo de una política pública de RSE.
El encuentro contó con la presencia de varias empresas miembros de la Red PROhumana, como Falaballa, Sodimac, Cristalerías Chile, Natura, Santander, Transbank, BCI, entre otras.