Por Juan Oyarce, Biólogo Ambiental, ONG País Ciudadano.
El Desarrollo Sustentable o Sustentabilidad es el principal objetivo que pretenden alcanzar las sociedades contemporáneas, el cual se concibe como la vía necesaria para el mantenimiento de la actual civilización y su supervivencia a lo largo del tiempo. Una sociedad sostenible es aquella capaz de satisfacer sus necesidades de manera equitativa, sin disminuir las oportunidades de las generaciones futuras y siempre en el imperativo de conservar una relación de equilibrio ecológico con el medio ambiente.
La sustentabilidad tiene una dimensión cuaternaria compuesta por la sustentabilidad a nivel social, que está vinculada al desarrollo de valores, principios de paz y equidad, que permiten una convivencia social justa y equitativa, entre los diversos actores y componentes de la sociedad; Una dimensión ecológica, donde la sustentabilidad propende a la conservación del medio ambiente, protegiendo los sistemas naturales que lo conforman y utilizando racionalmente los recursos naturales para no sobrepasar la capacidad de carga de los ecosistemas; La sustentabilidad económica, vinculada al desarrollo económico racional de las sociedades donde se priorice el aumento de la calidad de vida por sobre el crecimiento económico que persigue exclusivamente la acumulación de riquezas, y que la naturaleza del sistema económico propenda a la equidad; Finalmente una dimensión política, relacionada con el fortalecimiento de las democracias y el rol del estado en la administración de las políticas públicas, al margen de las presiones provenientes del sistema económico, el cuál promueva la gobernanza como el modelo a desarrollar en la toma de decisiones a través de la continua participación de una ciudadanía responsable, informada y protagonista en el desarrollo de los procesos democráticos.
Chile no está al margen del proceso de incorporación del desarrollo sustentable en la agenda política de las diversas naciones mundiales, y ha ratificado su compromiso con la sustentabilidad a través de la participación de múltiples acuerdos y tratados internacionales sobre el tema, además instauró su institucionalidad a nivel jurídico con el desarrollo de la ley general de bases del medio ambiente (19.300) y en la actualidad se ha constituido, recientemente, un ministerio del medio ambiente, el cuál a diferencia de la CONAMA, tiene una mayor jerarquía institucional y política en cuanto a la toma de decisiones y elaboración de políticas públicas en temas medioambientales. Por lo demás el gobierno confirmo que nuestro sistema económico neoliberal tiene una inspiración sustentable en cuanto al uso eficiente de los recursos y al fomento de las materias y políticas sociales.
El desarrollo sustentable o sustentabilidad es un estadio que se pretende alcanzar, no es una receta científica para aplicar a la gestión de recursos, es un proceso social que se construye de forma endógena, es decir desde el interior de las sociedades, desde los niveles locales hacia los más globales. Es por ello que el fomento del desarrollo sustentable a escala local es clave para generar una atmosfera de sustentabilidad a nivel nacional, el cuál debe ser impulsado desde los municipios, hacia las otras formas de organización política del país. Ello se debe a que en las localidades se expresa de forma más directa la relación entre el hombre y la naturaleza, es decir, que las conductas de la gente se muestran e inciden con mayor repercusión al medio ambiente. Por lo tanto, toda acción directa de las prácticas de sustentabilidad debe ser localizada, es decir, su existencia se establece en un territorio bien delimitado, en un tiempo determinado y por unos agentes conocidos e identificados. El ámbito local es el territorio del accionar, sin dejar de ser reflexivo e integrado en un contexto social más amplio, es decir que la sustentabilidad debe coexistir armónicamente y complementariamente en su nivel local (comuna, región), con su nivel nacional más amplio.
Según lo anterior, es que en Chile se ha fomentado la sustentabilidad, a nivel de municipios y gobernaciones, potenciando el desarrollo de departamentos encargados del desarrollo sustentable local, los cuáles son responsables de la planificación y coordinación de múltiples proyectos y actividades que buscan integrar y hacer participar a la ciudadanía del proceso de la sustentabilidad. Por lo que las organizaciones comunitarias en conjunto con otras articulaciones ciudadanas (fundaciones, corporaciones, ONG’S, juntas de vecinos, etc.) desempeñan un rol clave al momento de concretar las diversas políticas públicas que pretende orientar la agenda gubernamental hacia los objetivos planteados por la sustentabilidad.
Los ecosistemas de Aysén tienen una riqueza biológica incomparable a nivel mundial y son tan prístinos, en términos de exención de contaminantes, que son una imagen del pasado terrestre.
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