¿Ser o Parecer? titula revista Qué Pasa el reportaje del 3 de julio de 2009, donde se refiere a lo que dejó como enseñanza el ranking del año pasado. “Que ser responsable o sólo parecerlo es el gran dilema al que se enfrentan las empresas chilenas del siglo XXI. Para ello es indispensable un largo camino de transformación, mirada de largo plazo y una gestión integral”-dice como conclusión general.
Ahora resumiremos en algunos puntos claves los principales aprendizajes sobre el Ranking Nacional de Responsabilidad Social Empresarial de 2009. Y no olvidemos que este 19 de agosto se realizará el evento de premiación a las empresas ganadoras del 2010.
Respecto del ranking
– Año a año ha ido subiendo su nivel de exigencia, lo que ha permitido a las empresas subir sus estándares en sus políticas de RSE.
– En las empresas se observa un interés por estar más preparadas para afrontar el proceso de evaluación.
– Destaca el emprendimiento de las medianas empresas en el desarrollo de sus políticas de RSE, a diferencia del aparente estancamiento de las grandes compañías y las transnacionales.
Dimensión económica
– Donde se manifiesta un mayor déficit de las empresas es en las políticas de previsión y salud. En cuanto a ética, transparencia y funcionamiento del gobierno corporativo, se observa un mayor avance en las transnacionales, aunque existe un bajo desarrollo de estas políticas a nivel local.
– Existe bajo índice de innovación en políticas asociadas a evitar o prevenir el acoso sexual y el trabajo infantil.
– Importante avance en las políticas en contra de adicciones como el tabaquismo, alcoholismo y drogadicción.
– Las relaciones interpersonales han ido tomando relevancia en las empresas. Las firmas están comprendiendo que el clima laboral es fundamental para generar empresas sustentables en el tiempo.
Dimensión social
– Existe interés por parte de las empresas por dar a conocer sus políticas de RSE. Para ello, desarrollan Reportes de Sustentabilidad y generan capacitaciones internas. Sin embargo, aún falta trecho para que las políticas de RSE sean de conocimiento público, tanto a nivel interno como externo de las compañías. En conclusión, un reporte de sustentabilidad no es suficiente.
– La mayoría de las empresas presentan iniciativas de no discriminación entre hombres y mujeres, pero no existen aún políticas y prácticas orientadas a promover la participación de las mujeres dentro de la organización.
– Se observa un mayor número de proyectos dirigidos y compartidos con la comunidad.
– El voluntariado corporativo continúa siendo un área débil como política de RSE, a pesar de que en estos últimos años se percibe que es un área de gran interés y de valoración por parte de los empleados.
– Las políticas de RSE desarrolladas con organizaciones de la sociedad civil y el gobierno son las que más baja evaluación reciben. Es relevante destacarlo ya que una empresa que no desarrolla lazos, vínculos y alianzas con otros sectores es débil en su gestión de negocios y en la construcción de capital social.
Dimensión ambiental
– Existe un gran avance de las empresas en el desarrollo de políticas donde expresan su compromiso con el medio ambiente. Aún falta crear correctos sistemas de evaluación e impacto de estas políticas.
– Se observa un interés de las compañías por incorporar políticas asociadas con el uso eficiente de luz y agua, modificando sus instalaciones para generar un menor impacto ambiental.
– Las compañías exhiben una ausencia total de preocupación por compensar la huella de carbono.
– Se observa bajo desarrollo de políticas de biodiversidad.
– Las exigencias ambientales a los proveedores o cadena de negocios tiene una importante alza el 2009 en comparación al ranking anterior. Sin embargo, se aprecia poco apoyo de parte de las compañías hacia sus proveedores para que estos puedan incorporar y asumir estas exigencias. Aspecto que debe ser considerado por lo esencial que es para una economía como la chilena, dependiente de la exportación.
VIA/ REVISTA QUE PASA