¿Es posible trabajar y a la vez hacerlo en un lugar donde se respetan las buenas prácticas? ¡Por supuesto! Lean cómo en la siguiente nota:
Reciclar es un hábito que no está arraigado en la mayoría de los hogares. Sin embargo, no solo es necesario hacerlo en el espacio doméstico, sino tambien en el laboral. Es tiempo de tomar la iniciativa de reciclar en la oficina o en el lugar de trabajo.
Un trabajo en equipo
Para que esta iniciativa funcione es necesario involucrar a cuantas personas sea posible. Explique a sus compañeros de trabajo que no sólo se trata de arrojar la basura en el cesto, sino de reusar aquello que todavía puede ser útil y separar lo que sí deba tirarse en distintos cestos.
Al momento de hacer la propuesta a sus compañeros deberá pensar en un método sencillo y exponer sus puntos de forma atractiva. Incluso podría intentar enviar un anuncio por correo electrónico con sus propuestas. De esta manera no sólo usted estará esforzándose por lograr un cambio, sino que estará trabajando con el apoyo de un equipo.
¿Qué se puede reciclar en la oficina?
Así como en casa, hay muchas cosas que pueden reciclarse en el lugar de trabajo y algunas son más obvias que otras. Algunas ideas que puede considerar son:
Papel
Es el material más común en una oficina. Siempre hay quien imprime algo innecesario o que usa más papel del que necesita. Reutilizar las hojas con tinta por un sólo lado es mejor que tirarlas al cesto de basura. Otra buena acción es arrojarlas todas en un mismo lugar, para que sea más fácil su reciclaje, o bien, reducir la cantidad de impresiones o imprimir por ambos lados de la hoja.
Cartuchos de impresoras y otros artículos de oficina
A la persona encargada de las compras de la oficina, sugiérale comprar cartuchos recargables pues, además de que son más baratos, tienen una vida más larga.
También consideren reciclar otros artículos de oficina, como lápices, plumas y CDs. Para ello, dispongan de contenedores especiales para depositarlos y acumularlos.
Ahorro de energía
Aunque muchas personas tienen el hábito de apagar las luces en sus casas al salir de las habitaciones, muy pocas lo hacen también en sus oficinas. Las luces pueden permanecer encendidas durante el día y la noche sin que nadie se tome la molestia de apagarlas.
Otra buena opción es instalar focos ahorradores de luz en todas las áreas de trabajo.
El consumo de energía eléctrica no sólo proviene de los focos, sino principalmente del equipo electrónico, sobre todo el que se encuentra obsoleto o que es muy ineficiente.
Al momento de adquirir cualquier equipo electrónico –computadoras, impresoras, lámparas- sugiera al departamento de compras comprar aquellos que sean más eficientes. Aunque algunos de estos modelos parezcan más caros al momento de su compra, a largo plazo traerán mayores beneficios a la organización.
La importancia de la comunicación
Tal vez no sea suficiente con su entusiasmo para que sus compañeros de trabajo adopten los hábitos que quiera proponerles. Debido a la carga de trabajo y las ocupaciones del día, es probable que ellos olviden las iniciativas y vuelvan a sus antiguos hábitos.
Una buena estrategia para que todos se mantengan conscientes de esta labor, es enviar un correo electrónico a la semana o colocar anuncios en lugares visibles.
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VIA/DIARIOECOLOGIA