Los países miembros de la Unión Europea que se caracterizan por su alto desarrollo económico, tienen tasa de natalidad muy baja comparada con aquellas existentes hacia el fin de la Segunda Guerra Mundial. Alemania es un claro ejemplo de ello, ya que las mujeres de ese país tienen 1,3 hijos en promedio cuando harían falta 2,1 para mantener su población.
El crecimiento natural de la población está estancado con excepción de algunos países africanos. Chile sigue la regla general. La solución es obvia.
Si bien muchas mamás optan por concentrar todas sus potencias en el hogar, otras quieren compatibilizar la familia con el trabajo. En estos últimos casos se presenta la dificultad de enfrentar la complicada situación laboral que vive la mujer hoy en día y su deseo de ser madre.
Los gobiernos adoptan medidas de igualdad respecto al hombre y la mujer en cuanto a sueldos, carga de trabajo, horarios, responsabilidades, pero no se han percatado que la balanza sigue desequilibrada porque la mujer no puede hacer las dos cosas bien: tener hijos y cuidarlos en su etapa inicial y, al mismo tiempo, cumplir con una jornada diaria de trabajo aun cuando esté presente el marido que podrá suplir o colaborar en diversas situaciones.
El pre y post natal no son suficientes. La mujer querrá tener más hijos en la medida que pueda compatibilizar su quehacer profesional con la familia. Para ello se hace indispensables tomar medidas respecto de horarios más flexibles para ellas, trabajo desde la casa con las tecnologías disponibles, contratos en distintas condiciones laborales. Lo anterior, sin discriminación de sueldos o de beneficios cómo vacaciones, bonos u otros.
La mujer ha sido creada con esta maravillosa singularidad de tener hijos pero las cifras mundiales señalan que la mayoría ya no quiere tenerlos. Mejor dicho: no puede tenerlos, porque muchas de ellas quieren desempeñar una actividad que las involucra totalmente y para la que se educan igual que los hombres.
¿Cómo mantenemos la población hoy? De muchas maneras, pero una de ellas se basa en el incentivo urgente de cambiar las condiciones laborales para las mujeres que han decidido trabajar fuera de la casa ya sea por necesidad o por su anhelo de ejercer una profesión.
José Vicente León Celsi
Abogado