Los expertos de la Universidad de Buenos Aires (UBA) están realizando pruebas para transformar los granos de mostaza en un combustible alternativo, sin que esto implique que la potencial fuente de energía renovable afecte a la producción tradicional de granos. Existen algunas variedades de mostaza que pueden sembrarse aún en regiones con clima hostil, algo que, en la actualidad, no está siendo aprovechado.
El investigador de la Facultad de Agronomía de la UBA, Daniel Sorlino, explicó en declaraciones reproducidas por Invertia: “El hecho de que se utilice una tierra muy buena para producir energía en lugar de alimentos va en desmedro de lo que va a necesitar la población mundial en el futuro. La idea es ir a producir energía a zonas marginales”. De esta manera, Sorlino intentó evadir la crisis más usual que se le hace a los biocombustibles.
La investigación de la UBA, realizada en conjunto desde hace tres años con el Instituto de Agricultura Sostenible de España, podría concluir con la producción de biodiesel de mostaza a partir de 2011. Además de los beneficios para el medio ambiente, esta nueva producción podría ser un gran negocio para Argentina, un país que ha recibido 786 millones de dólares entre enero y noviembre de 2008 gracias a la exportación de biocombustible.
Según comentó Sorlino a NoticiasyProtagonistas.com, las semillas de mostaza primero deben ser convertidas en aceite. El siguiente paso consiste en transformar dicho aceite en biodiesel. A partir de entonces, se abre un nuevo campo de posibilidades para las energías renovables.
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