Artículo escrito por el Rector de la Universidad Católica, Ignacio Sánchez, y publica en El Mercurio, en el que plantea: “Mediante la investigación debemos proponer los caminos de un desarrollo humano sustentable y, con una formación integral, educar para ello”. Los invitamos a leer la columna completa.
Un proyecto de sustentabilidad al interior de la universidad requiere un compromiso institucional que permita plasmar las intenciones en acciones concretas.
Luego de adherir al protocolo universitario Campus Sustentable en 2010, recientemente presentamos el primer Reporte de Sustentabilidad UC, realizado con una amplia participación de la comunidad, de acuerdo con estándares internacionales y conforme con los exigentes lineamientos y requisitos de la Iniciativa Global de Reportes (GRI).
El documento da cuenta de las actividades ejecutadas en un período de tres años y es una muestra del compromiso adquirido por la UC en esta materia a través de políticas, programas y acciones que integran los principios de la sustentabilidad en las operaciones de los campus, en la academia y en la comunidad universitaria.
La sociedad está consciente del impacto que se ha producido en nuestro planeta a raíz del desarrollo. Los síntomas son variados, pero quizás el más importante es el fenómeno del cambio climático. Está claro que solo un comportamiento y una vida sustentables podrán asegurar el agua, el alimento y la energía para los próximos 50 años. Este llamado lo podemos analizar en las recientes palabras del Papa Francisco: “Seamos custodios de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente”.
En un escenario de cambio global, los desafíos incluyen la búsqueda del bienestar y equidad social, junto con el fomento de una vida más sustentable.
El rol de las universidades es clave para buscar soluciones, entregando los conocimientos y experiencias que permitan abordar el escenario que enfrentamos. Mediante la investigación debemos proponer los caminos de un desarrollo humano sustentable y, con una formación integral, educar para ello.
Hoy, las mejores universidades del mundo han abordado este tema desde diferentes ángulos y se han propuesto el desafío de aportar en los ámbitos de su competencia y reducir su propio impacto en el medio ambiente. De esta forma, tenemos la responsabilidad de formar científicos y profesionales capaces de crear conocimiento en temas de impacto ambiental.
La responsabilidad que hay detrás del cuidado del medio ambiente, la búsqueda del bienestar social y el desarrollo de nuestra sociedad es parte fundamental de nuestro entendimiento de la sustentabilidad. Este concepto se funde con la identidad católica y con la misión de nuestra universidad. Es necesario avanzar en la integración entre disciplinas, ya que asumir los retos de un modelo sustentable requiere un diálogo fluido entre ellas.
En la UC trabajamos en la tarea de consolidar centros interdisciplinarios como plataformas para enfrentar los desafíos que nos presenta la sociedad en el área de la sustentabilidad. En la formación de pregrado, el programa College permite a los estudiantes estructurar sus carreras con mayor flexibilidad e interdisciplina, traspasando las tradicionales fronteras en la universidad.
La formación de posgrado permite abordar los problemas de manera global, con la participación de científicos que aportan una mirada complementaria. El magíster en Construcción Sustentable e innovadores temas de investigación en los doctorados van en esta línea.
Nuestras instituciones universitarias deben ser coherentes en el tema de la sustentabilidad y desarrollar un modelo de laboratorio que pueda ser transferido al país a una escala mayor. Temas como la reducción del consumo de energía y el agua, el mejor uso de los recursos, el manejo de los residuos y los elementos reciclables, la utilización de la tierra, los productos amigables con el medio ambiente, entre otros, son temas a abordar.
La UC mira la sustentabilidad como una construcción colectiva mediante la cual la comunidad entiende que debemos proteger el mundo como algo que hemos recibido de manera transitoria. Debemos ser custodios y protectores de nuestro entorno, en beneficio de las futuras generaciones. Esta aspiración considera lo trascendente, lo que nos permitirá un desarrollo humano pleno.
VÍA/ELMERCURIO