- PROhumana - https://prohumana.cl -

Columna: Flexibilidad en la jornada laboral

Hoy les presentamos la columna de Thierry Guihard, director general de Sodexo Soluciones de Motivación. En ella narra cómo las multinacionales adoptan este sistema  y como en Europa, sobre todo, este sistema está muy extendido y es visto como una medida positiva para empresarios y trabajadores. Los invitamos a conocer esta interesante opinión acerca de esta tendencia en el ámbito laboral.

Se abrió el debate acerca de la implementación de un sistema de jornada laboral flexible en tiempos de crisis. Algunos sectores apoyan la medida y otros la rechazan por un posible impacto en los salarios. Lo cierto es que la flexibilidad horaria no es un concepto negativo en sí, en los países europeos es visto como una medida positiva para empresarios y trabajadores.

La jornada flexible es una medida poco aplicada en Chile, ya que el horario extendido está muy arraigado en nuestra cultura. Los empleados chilenos trabajan 8,3 horas al día en promedio (ENCLA 2008). El temor que suponga un freno en la carrera profesional es el principal problema al que se enfrentan los empleados. Para adoptar este sistema se requiere de un cambio de enfoque.

Según un estudio de la Comisión Europea de 2010, entre el 50% y el 62% de los empleados en Suecia, Alemania y Dinamarca tienen horarios flexibles. Las personas pueden llegar una hora más tarde, salir una hora antes, trabajar media jornada o trabajar desde la casa en circunstancias especiales sin inconvenientes. El sistema les ha traído varias ventajas, como mayor eficiencia y productividad, menor absentismo y un personal que trabaja más contento y motivado.

En Europa, la flexibilidad laboral es uno de los atractivos organizacionales más valorados porque permite mejorar el balance entre el trabajo y la vida personal. A la vez, estas empresas tienen menores tasas de rotación de empleados, lo que les ayuda a conservar el talento.

En nuestro país hay poca oferta de trabajos de media jornada. Muchas personas renuncian a sus trabajos porque necesitan dedicarles tiempo a sus hijos pequeños y las compañías no les permiten trabajar con un horario flexible. Sólo un 17,1% de las empresas ofrece jornadas parciales (ENCLA 2008).

Más allá de debatir acerca de la flexibilidad en época de crisis, hay que echarle un vistazo a los modelos de los países desarrollados. Las empresas debieran atreverse a probar este sistema.

En Sodexo Soluciones de Motivación hemos empezado a desarrollar la flexibilidad horaria. Tenemos, además, un horario especial de verano, contamos con días administrativos para los trabajadores, les damos las tardes libres en sus cumpleaños y en los de sus hijos. Asimismo, reconocemos las labores bien realizadas y premiamos a nuestro personal con tiempo libre.

En la medida en que las grandes organizaciones comiencen a implementar cierta flexibilidad, va quedando un precedente por sentado. Reflexionar sobre la manera en que se distribuyen los tiempos es un desafío contemporáneo.