Hoy les compartimos esta columna escrita por Beatriz Lorenzo, profesora del Curso Especializado en Claves de la Comunicación en Responsabilidad Social de formación_activa. ¡No dejen de leerla!
Cada vez adquiere mayor importancia el modo en que las empresas adoptan la Responsabilidad Social de las Empresas como estrategia; es su reputación la que está en juego y, a la larga, su supervivencia en el escenario corporativo. En el contexto de la crisis económica, ha llegado la hora de que las compañías refloten con la RSE como aliada y comiencen a integrarla como parte esencial de su estructura, evitando así que se produzcan los mismos errores del pasado.
Entre los restos de futuro a los que se enfrentan las empresas está el de abordar una correcta comunicación de las acciones de responsabilidad social. Aunque las acciones filantrópicas – tantas veces identificadas de forma errónea con la RSE- han ido muchas veces asociadas a la discreción y la reserva, la Responsabilidad Social es un elemento de carácter comunicable, firmemente unido a la comunicación corporativa como valor intangible que es.
Así pues, las compañías han de buscar estrategias para agilizar la comunicación con sus grupos de interés. No es tarea sencilla, pues el diálogo debe ser bidireccional y jalonado de transparencia para poder llegar a un verdadero entendimiento.
Se considera que los stakeholders pueden ser internos-empleados, accionistas- y externos-clientes, proveedores, distribuidores, competidores…-. La comunicación bidireccional es vital tanto para unos como para otros. La comunicación interna, en el seno de la compañía, no debe limitarse únicamente a elaborar informaciones y conseguir su difusión mediante procedimientos organizativos, sino que debe dirigirse a mejorar las condiciones que faciliten el trabajo, tanto a los directivos como al resto de empleados de la organización, aportando valor añadido a las relaciones personales. Es, por lo tanto, muy importante, la formación de los directivos en comunicación interna por parte de las empresas, respondiendo a la tendencia cada vez más extendida hacia estructuras horizontales en las organizaciones.
También vital es la comunicación externa. Los puntos de vista y opiniones de los grupos de interés con respecto a los temas y/o problemas que atañen a la empresa deben ser parte de las decisiones tomadas a nivel directivo.
Para conseguir una comunicación eficaz de la RSE, las empresas debe tener una idea clara de lo que la comunidad demanda, y de cómo funcionaría mejor la relación entre ambos, o sea de lo que se puede o no se puede hacer y comunicar para mejorar la situación. Es necesaria así una buena “gestión de la comunicación”, que garantiza con más posibilidades la relación entre las organizaciones y sus públicos.
La comunicación de la RSE solo puede sobrevivir en un contexto en el que se planifiquen bien las estrategias, en coherencia con las necesidades los stakeholders identificados a priori y abordando de forma coherente y transparente las acciones de RSE de la empresa.