Chile ocupa el quinto lugar en el ranking regional Climascopio 2012, que evalúa el clima de inversión en energías limpias, así como oportunidades que existen en este sector en los 26 países de América Latina y el Caribe.
El informe es elaborado por el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en colaboración con Bloomberg New Energy Finance. Está diseñado como guía para quienes quieran dirigir inversiones hacia proyectos de energía de bajas emisiones o plantas de fabricación de equipos en la región.
Cerca de US$ 280 mil millones fueron invertidos en 2011 en proyectos y compañías relacionadas con energías limpias, la mayoría en Europa, Estados Unidos y China. América Latina atrajo menos del 5% del total, lo que, según el informe, muestra un amplio margen para posibles mejoras en países que quieran atraer más inversiones.
El Climascopio examina cuatro parámetros: marco propicio (políticas, estructuras del mercado energético y niveles de capacidad de energía limpia); inversión en energía limpia y créditos a proyectos en torno al cambio climático; negocios de bajas emisiones de carbono y cadenas de valor de energía limpia; y actividades de gestión de emisiones de gas de efecto invernadero.
Brasil lideró el ranking con 2,64 puntos mientras que Chile obtuvo 1,72 unidades. Nuestro país muestra una buena puntuación en negocios de bajas emisiones de carbono (2,8); actividades de gestión (2,3) y marco propicio (1,99) pero sólo 0,59 puntos en inversión en energía limpia. El segundo lugar fue para Nicaragua y el tercero para Panamá.
Entre 2006 y 2011, Chile atrajo US$ 4.500 millones en inversiones en energía limpia, esto es, el 5% del total de fondos comprometidos para la región. En igual período, se invirtieron más fondos que cualquier otra economía, excepto Brasil y México.
Las inversiones en energía limpia en Chile crecieron un 6% entre 2006 y 2010, dice el reporte. No obstante, advierte que esto no ha seguido el ritmo de la tasa de crecimiento económico del país y que la inversión se redujo drásticamente de un peak de US$ 1.758 millones en 2010 a un mínimo de US$ 242 millones en 2011.
El Banco Europeo de Inversiones y el grupo Credit Agricole han destinado US$ 82 millones y US$ 63 millones respectivamente para proyectos y empresas locales, mientras que las entidades financieras locales sólo han desembolsado US$ 59 millones para la energía limpia. Corfo ha aportado US$ 12 millones y es una de las principales incubadoras para nuevos proyectos de energía limpia en la región.
Un factor que afectó la puntuación es que no se han reportado entidades de microfinanzas verdes activas en Chile. Por otro lado, su nota fue impulsada por su costo relativamente bajo en términos de deuda soberana (5,2%) respecto de sus pares.