Cerca de 700 personas posaron desnudas para el conocido fotógrafo Spencer Tunick en un viñedo de la región francesa de Borgoña para unirse a la iniciativa de Greenpeace de denunciar los efectos del cambio climático.
Los voluntarios crearon una “inmensa escultura viva” que “ilustra la vulnerabilidad del hombre y su cultura ante los cambios climáticos”, según dijo la organización ecologista Greenpeace en un comunicado.
El objetivo de las personas que han posado y del célebre fotógrafo, muy conocido por sus desnudos masivos en distintos lugares del mundo, es llamar la atención de la opinión pública y de los dirigentes políticos ante este fenómeno, de cara a la Cumbre mundial del clima que se celebrará en diciembre en Copenhague.
“Si no actuamos aquí y ahora, el hombre y el conjunto de su patrimonio cultural están condenados”, ha alertó el director general de Greenpeace en Francia, Pascal Husting. El objetivo de la organización ecologista es que los países industrializados reduzcan las emisiones de gases en, al menos, un 40%, de aquí al 2020.
“Cuando el mundo se transforma en una jungla de cemento, a veces olvidamos el estrecho vínculo que existe entre nuestro cuerpo y la Tierra”, ha explicado el popular fotógrafo (EFE).