La ciudad estadounidense se convirtió en la primera en prohibir la venta de agua embotellada en propiedad pública, una medida que afectará a vendedores en parques, camiones de comida, ferias locales y centros de convenciones, aunque se prevé hacer excepciones si no hay fuentes de agua cerca.
Medidas similares ya se habían tomado en los parques nacionales de Estados Unidos y en algunas universidades, con el objetivo de reducir los desechos plásticos del país.
Sin embargo, esta normativa es una forma mucho más activa de reducir el desperdicio de botellas de plástico, pues aquellos que violen la ley podrán pagar multas de hasta mil dólares. La ciudad de San Francisco busca producir “cero desperdicios” para el año 2020.
Además, la iniciativa busca inspirar a otros a no utilizar botellas de plástico, y en su lugar optar por botellas reutilizables.
VÍA/ECOSFERA