Antonio Ballabriga ademas de ser un intraemprendedor social es el director de Responsabilidad Corporativa y Reputación del BBVA. No sólo es el responsable corporativo en estos temas, además en los cinco último años en BBVA ha impulsado un proyecto “Momentum Project” a través del cual se financian proyectos innovadores de múltiples emprendedores sociales.
Proyectos que ya estén avanzados para darles apoyo, tanto formativo como económico para que puedan salir al mercado a través de un Investment Day en el que buscan empresas que deseen invertir en sus proyectos. Pero ese no es el tema sobre el que nos gustaría hablar hoy. La clave de esta conversación acompañada de un café, está en conocer más de acerca la labor de los intraemprendedores y concretamente por la de un nuevo y llamativo puesto que ha emergido en los últimos años y que es el del Corporate Social Intrapreneur.
d_r.- ¿Cómo lo traduciría usted, tal vez sería el emprendedor social que está trabajando en una organización. El Corporate Social Entrepreneur o el Emprendedor Social Empresarial?
Antoni Ballabriga .- En el mundo del management la figura del intraemprendedor ha sido una terminología utilizada para definir a aquellas personas que trabajan en grandes organizaciones dentro de las que emprenden proyectos e iniciativas de cambio para el negocio en los distintos ámbitos y funciones, ya sea desarrollando productos, en materia de recursos humanos, en compras, en cualquier función o disciplina puede haber intraemprendedores trabajando en las organizaciones. La nueva figura que ha surgido ahora, a la que podríamos llamar Social Intrapreneur, sería el mismo personaje pero que cuando trata de diseñar iniciativas y emprender nuevos proyectos en una organización, a la hora de impulsar cambios, no sólo piensa en el retorno para la empresa sino también en el impacto para la sociedad.
d_r.-¿Hacer negocios haciendo el bien?
AB.- Sí. En el fondo es emprender, ya que tienes que “luchar” contra las barreras y la inercia que siempre existen en los grandes negocios y tratar de buscar nuevos proyectos e iniciativas que aporten valor tanto para la empresa como para alguno de los grupos de interés con los que ésta se relaciona como sus empleados, sus clientes, o la sociedad en general. Por eso el acento del Social Intrapreneur como alguien que se asemeja al Social Entrepreneur que hay en la calle, personas que están luchando por construir iniciativas de negocios…
d_r.-¿Sería el Emprendedor Social Corporativo?
AB.- Efectivamente. Tratando de transformar las grandes organizaciones y aportar valor desde dentro, tanto para la compañía como para la sociedad. En el fondo el responsable de RSC debería ser una persona que se sintiera Emprendedor Social Corporativo o CSE. No quedarse en reportar, en explicarle bien a los analistas lo bonitos que somos, en utilizar un lenguaje que nadie entiende, no limitarse a ir “a bolos” y conferencias a hablar de la importancia de la RSC, sino que tendría que preocuparse de cómo innovar en la compañía y crear iniciativas que creen valor para la compañía y para la sociedad.
d_r.- Vamos a los orígenes. ¿Dónde aparecen los primeros Corporate Social Entrepreneurs? ¿Tienes algún ejemplo externo que nos puedas mostrar?
AB.- Hay muchas personas que no son conscientes de ello pero son Social Entrepreneurs. Y no necesariamente en el ámbito de la RSC, hay personas que están innovando en las organizaciones en distintas funciones y que piensan siempre que detrás de un cliente o un empleado hay personas y que lo que hagamos tiene un impacto en la vida de las personas, ya estés comprando, diseñando un programa de riesgos, diseñando un producto o haciendo lo que sea, y hay muchas personas que tienen esta visión de la inteligencia social utilizarla en pro del negocio y de la sociedad.
d_r.- ¿Y qué papel juega la ética empresarial en los valores y motivaciones de estas personas?
AB.-Hoy en el mundo hay tres grandes desafíos que se nos ponen delante a los responsables de RS de las compañías y por tanto hay que redefinir una nueva profesión. Como decía tenemos que pasar de los reportes a una ¿integración en el negocio?. Hay tres tendencias:
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A las empresas nos piden muchas más responsabilidades.
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La gente nos dice más que tenemos que integrar estos temas en el negocio.
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(En la clave que tú dices) tenemos un problema en que cada vez más la gente de las nuevas generaciones no acepta actuar contra sus principios y tiene que haber una coherencia y armonía entre la vida interior de una persona y lo que le piden en el puesto de trabajo. Antes se estaba más dispuesto a vivir una vida más dividida en la que en mi trabajo no me importa que me pidan hacer lo que toque porque eso es mi trabajo, y hoy afortunadamente esto no es así y las personas exigimos a las compañías que el trabajo que realizamos tenga sentido para nosotros como personas, más allá de que sea un buen lugar para trabajar, que tenga una carrera profesional, requerimos que tenga sentido, que nuestra profesión sea digna y que nos aporte algo como personas. Eso está pasando.
d_r.- Pero eso sólo pasa en algunos ámbitos…
AB.- Cuando ahora contratas a jóvenes cada vez más les mueven otros ideales distintos de los de antes. Es un cambio cultural global que se está dando y tenemos que entenderlo. Para nosotros la figura del Social Intrapreneur va un poco en este sentido porque puede ser el catalizador para que la empresa dé un salto cualitativo.
d_r.- ¿Cómo es percibida esta función en la entidad financiera en la que trabaja Vd?
AB.- La clave está, no en que el director o responsable de RSC sea un Social Intrapreneur, algo que en cierta medida forma parte de nuestro trabajo, sino que es conseguir que en tu organización haya cuantos más mejor Social Intrapreneurs en otras funciones como recursos humanos, compras, riesgos, segmentos, diseño de productos… que piensen que tras sus productos y servicios hay personas y que se les ocurran iniciativas de nuevos servicios, productos y soluciones que tengan en cuenta el impacto para el banco y el impacto para la vida de las personas.
d_r.-¿Cree que es necesario exportar la figura del CSE? ¿Cómo se podría hacer?
AB.- Nuestra responsabilidad como responsables de departamento de la función de responsabilidad corporativa es conseguir que haya muchas personas en la organización que piensen que se puede hacer negocio pero hacer un negocio que tenga sentido, que su impacto en la vida de las personas te da sentido a ti como hombre y eso se difunda. De hecho Momentum para nosotros es un programa con gran retorno para BBVA (y por eso me ha gustado que haya empezado por ese proyecto): nuestro Consejero Delegado decía “estamos aprendiendo mucho” pero es que nos están “contagiando” mucho. Cuando nosotros en Momentum decimos que hay diez empresas sociales en España y ponemos diez directivos que van siendo mentores de estos diez emprendimientos (en España, también hemos empezado en Méjico) esas diez personas directivos de BBVA cuando vuelven a su puesto de trabajo les hemos cambiado xxx y han aprendido mucho y se han dado cuenta de que se puede hacer negocios de otra forma, y como vienen de funciones muy distintas conseguimos sembrar futuros Social Intrapreneurs en la organización para que mañana venga esa persona que ha estado en Coruña haciendo algo en el proyecto de Momentum y al medio año le venga a su jefe diciendo “se me ha ocurrido que nosotros como banco podríamos hacer una iniciativa X”.
Eso es lo que queremos que sea Momentum para nosotros: si el año pasado teníamos diez directivos en España, este año diez en España y diez en Méjico y diez en otros países, para 2015 tendremos a doscientos directivos que habrán pasado por un programa que no deja de ser un programa de formación también para los directivos, y estamos formando un ejercito de Social Intrapreneurs que migran dentro de sus funciones y conseguimos embajadores para cada función. Nuestra responsabilidad no es ser Social Intrapreneurs que ya lo somos sino conseguir haya que otras personas que vean que su puesto de trabajo tiene un impacto en la vida de las personas y pueden hacer mucho más con su día a día.
d_r.- Y ¿su valoración en estos años cómo es? Porque estamos en un momento de muy mala imagen para las entidades financieras y aunque incorporan nuevas formas de compartir sus valores con sus clientes y su público es un momento difícil.
AB.- Para lo que estamos tratando es el mejor momento porque es el momento en que cualquier entidad financiera, que quiera abordar un nuevo modelo de banca responsable que requiere nuestra sociedad y nuestro mundo, es una palanca de diferenciación. Cuando hablamos de principios a aplicar al negocio también va de esto. Hay compañías que lo están fomentando. El entorno te lo facilita…
d_r.- ¿Por qué se han puesto de moda los emprendedores sociales?, cree que se debe también a la megacrisis que estamos viviendo?
AB.- Los emprendedores sociales fuera de las grandes compañías son protagonistas del cambio y el progreso. Para los grandes desafíos hoy de la humanidad, los gobiernos tienen una capacidad limitada, las empresas llegamos más lejos incluso que los gobiernos pero también las entidades sociales sin ánimo de lucro tienen un gran rol y los emprendedores sociales buscan fórmulas híbridas nuevas para solventar esos problemas sociales. En un mundo que cada vez tenemos más desafíos que crecen en escala y el emprendedor social lo está haciendo de una forma radicalmente innovadora y está abriendo en clave positiva el progreso, y a las grandes organizaciones nos inspira y nos ayuda. Por eso nosotros xxx Momentum para que esto pase.
d_r.- ¿Qué le recomendaría usted a alguien que quisiera sacar adelante un proyecto de emprendimiento social en una corporación ¿Por dónde debe empezar?
AB.- Le voy a resumir las cuatro tácticas que debe tener el director responsable de RC para conseguir en X tiempo tener X Social intrapreneurs en la organización impulsando y reconfigurando nuestra profesión. A nosotros nos toca (y esa es la respuesta a tu pregunta), nuestra responsabilidad se resume en cuatro verbos que en inglés son Relate, Translate, Incubate y Aculturate-Cuatro tácticas:
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Los responsables de RC debemos ayudar a Relate (relacionar). Lo que comentaba: que nuestro trabajo impacta en la vida de las personas y debemos ayudar a quienes trabajan en las compañías a entender ese impacto. Un ejemplo muy claro: en Méjico tenemos un proyecto que estamos impulsando de crediproveedores que no deja de ser una línea de confirming para que grandes empresas paguen más rápido y de forma a sus proveedores PYMEs. Cuando uno lo ve con la perspectiva de puro negocio se queda con que es un proyecto de eficencia, XXXXXX. Pero cuando uno entra en la parte más social, de impacto en la vida de las personas, se da cuenta de que ese proyecto está ayudando a miles de PYMEs en Méjico a sobrevivir. Todas las decisiones que tomamos tienen ese impacto y nosotros tenemos que ayudar a que la organización los distintos departamentos y personas entiendan cómo relacionar su actividad con el impacto en la vida de las personas y ese es un trabajo que tiene que impulsarse desde esta función
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Una vez conseguimos que se den cuenta de que su trabajo tiene un impacto en la vida de las personas les tenemos que ayudar a Translate (traducir). Usar un lenguaje que entiendan desde su puesto para que puedan accionarlo en su día a día. Un trabajo de ayudar a definir las prioridades, qué es lo relevante, si nos pide un cliente del sector financiero que nos critica por algo, ayudarles a traducir, les conectamos con el mundo real, no sólo con el cliente sino con la sociedad
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Incubate (incubar). Tenemos que conseguir que aquella persona que en la organización tiene una idea o proyecto que puede mejorar su función y crear un impacto lo desarrolle. Por ejemplo, en Venezuela el de Compras tiene una idea de algo para que nuestros proveedores tengan un management mejor, nos sirvan mejor y sean mejores empresas… ¿por qué no hacemos un programa formativo con una escuela de negocios en Venezuela para ayudarlas a mejorar?. Lo bueno es que esta idea salga del de Compras en Venezuela y no del de RC. ¿Cómo ayudamos a esa persona desde su función a incubar ese proyecto? ¿Cómo decirle si tiene o no sentido su idea alineada a la estrategia del banco? ¿Qué sponsors necesitamos para que el proyecto salga adelante? ¿Qué indicadores de seguimiento ponemos? ¿Cómo le ayudamos a vender su proyecto y a que finalmente aflore, con lo que en el fondo estará actuando como Social Intrapreneur? El departamento tiene que ser como una Oficina de Proyectos (Project Management Office) que apoye las doscientas iniciativas que hay en la organización de proyectos de generación de cambio y de valor para BBVA y para la sociedad, sea en la función que sea.
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Aculturate (culturizar). Pasar del share value (valor compartido) que está bien, al share various, conseguir que los empleados y la compañía compartan valores con la sociedad y la entiendan. Eso es un cambio cultural y un reto.
¿Cómo conseguirlo? Pues en la medida en que seamos conscientes los que trabajamos en RSC de que somos meros catalizadores para que otros hagan. Pero esos otros no son los directivos de arriba de cada unidad de negocio sino un movimiento más de base: cómo conseguir que haya empleados en el banco, directivos o no, que tienen ideas e iniciativas y que son capaces de innovar.
d_r.-–¿Hay alguna entidad global que esté empujando este tipo de iniciativas?
AB.- -Hay algunos estudios publicados pero quizás la entidad que más empuja en este tema es Aspen Institute que ha creado un Fellowship hace cuatro años que se llama first movers en que he tenido la suerte de participar, y lo que hacemos básicamente es reunirnos cada año quince personas de distintas grandes corporaciones de todo el mundo (no necesariamente del mundo de la RC sino de otras funciones), que nos han nominado Social Entrepreneurs, y allí se ha creado un movimiento de generación de conocimiento, de compartir experiencias y explorar hacia dónde va el mundo del management en este tema.
d_r.-¿Y qué conclusiones han sacado hasta ahora?
AB.- Hay cincuenta miembros hoy en el mundo y la conclusión es que nuestro rol va mucho más allá de gestionar programas sociales. Cuando se dice que hay que integrar la RC en el negocio, al final esto va del cómo. De cómo consigues esta complicidad y consigues que otros hagan suyo el libro y generen un cambio cultural. Evidentemente necesitas un apoyo desde arriba porque si no esto no pasa, y darte un margen para romper “zonas de confort” y yo digo que ese es mi trabajo, hasta que me digan un día que me relaje, para romper esas inercias y ese trabajo en silos y que otros hagan suyos los proyectos. Ese es el gran desafío.