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Año de la Innovación: balance y tareas pendientes

A pocos días de culminar este 2013, denominado como el Año de la Innovación, diversos especialistas analizan con Innovación.cl los avances y las materias en las que aún se debe mejorar. Hay consenso en que desde el Estado se otorgaron potentes herramientas para el fortalecimiento del ecosistema y que el sector privado todavía tiene trabajo por hacer para asimilar la importancia de innovar y agregar valor a sus procesos.

Como parte del equipo que elabora el Ranking de innovación de las empresas en nuestro país, Iván Díaz-Molina, de laEscuela de Negocios de la Universidad de Los Andes (ESE), es una voz autorizada para referirse a cuánto avanzó nuestro país en materia de innovación durante el año que está por terminar. El académico cree que a lo largo de este 2013 se materializaron importantes avances en diversas áreas y que el Estado fue el que más avanzó, como contrapartida de la labor desarrollada por el sector privado, que estima se encuentra al debe. “Veo que hay una importante deuda por parte de los privados para el empuje de la innovación, porque, sin dudas que fue el Estado, a través de la generación de diversos cuerpos legales el que creó mejores condiciones para el emprendimiento y la innovación, como la nueva ley de quiebras, que favorece a los emprendedores que busquen una segunda oportunidad, entre otras”.

El experto explica a Innovación.cl que en lo que respecta a la Innovación Empresarial se advierte un déficit enorme, donde no se evidencia la existencia de una masa crítica de empresas que estén dispuestas a subirse al carro de la innovación de una manera permanente. “Lamentablemente, eso no está ocurriendo, aún con el entorno positivo que se está generando. La reacción de las empresas privadas es sumamente lenta y creo que se debe a un factor cultural porque a éstas les cuesta mucho hacer la transición y no entienden por qué tienen que hacer el cambio a algo que es más incierto y desconocido”. Explica que, a diferencia de los países con mayores grados de innovación, en Chile la innovación todavía no es vista como una necesidad. “Acá, la gente dice que bueno es innovar, pero si no lo hago, no pasa nada. En cambio, en otros países si las empresas no se innovan, no tienen futuro”.

Desde la vereda de Fundación Chile, su presidente, Álvaro Fischer, cuenta aInnovación.cl que estaba escéptico de lo que se podría lograr en torno al fomento de una cultura más innovadora a lo largo de este año, pero que, mirando hacia atrás,constata que hubo muchas iniciativas y actividades que pusieron a la innovación como punto central del desarrollo del país. Cree además que, pese a que el sector privado no ha estado en la vanguardia de la innovación, tomó este año como “un acicate para su desarrollo. Eso lo vi como un tema muy presente en diversos encuentros empresariales”. Añade que transcurrido este Año de la Innovación ve que queda un ambiente favorable en el sector productivo y de emprendimiento. “Quizás, faltaron algunas señales más potentes en materia de presupuesto, como lo ocurrido con Conicyt. Pero más allá de situaciones puntuales, creo que la innovación se posicionó como un eje central del desarrollo del país. Si uno mira hacia atrás y analiza lo que fue este gobierno que termina, quizás su sello sea, precisamente, el emprendimiento y la innovación, gracias a iniciativas como la Agenda de Impulso Competitivo, la Ley de Empresas en un Día, la nueva ley de Quiebras, la nueva Ley de I+D, los nuevos centros de excelencia, entre otras.

La importancia de los premios Avonni

Raúl Rivera, presidente del Foro Innovación, comparte con Fischer el hecho que este año sirvió para terminar de ubicar a la innovación en la agenda. “Creo que es el principal logro del año; que la innovación esté en la cabeza de la gente. Del otro lado de la moneda, creo necesario reconocer que Chile está muy al debe en materia de innovación, si se mira la evolución de los índices de productividad total de factores. Ahí, uno se dará cuenta que la tendencia del país, no sólo es mala sino que va cada vez peor. La mejora en los años en que no ha habido crisis es cada vez más baja. Eso me parece muy preocupante”. Asimismo, Rivera cree que falta mucho por avanzar en la toma de conciencia de la gente sobre lo potente que puede resultar la innovación, más allá de las buenas palabras y la ‘buena onda’ que genera hoy este concepto dentro de Chile.

Como desafío pendiente, el presidente del Foro Innovación y vicepresidente de Asech, cree que es hora de ‘aterrizar’ al común de la gente lo que significa innovación. Para eso, dice que la fuerza que han tomado los premios Avonni, es muy importante, “más ahora que hoy son oficialmente reconocidos como el premio nacional a la innovación del país. Sin embargo, como buen emprendedor, sabe que no hay que dormirse en los laureles y que hay mucha tarea por avanzar. En igual dirección apunta Denise Mahias, gerente general del Club de Innovación, quien destaca avances en diversos ámbitos, aunque lo que más resalta ha sido la participación de las personas a través de todo Chile en las diversas actividades, las que a su juicio permiten que el concepto de innovación se acerque más a las empresas y las personas y “permee a todo nivel, invitando a cuestionar el status quo y a pensar en otros términos las soluciones”. En este sentido, destaca lo vital del mensaje que se ha querido dar, de entender a la innovación como fuente de crecimiento sustentable, “en particular para nuestro país que tiene una economía fuertemente basada en recursos naturales. Por eso, espero que lo que hay detrás de la innovación haya llegado y quedado en mucha gente”.

Mahias piensa que, pese a que no hubo avances sustanciales en el fomento de un ecosistema más innovador, sí se dieron pasos importantes. “Me parece que esperar resultados concretos y medibles este año no es la forma correcta de evaluarlo. Entiendo este fenómeno como parte de un proceso de fomento de un ecosistema innovador, dentro del cual sí me parece que hubo un impulso significativo, en términos de la instalación de la prioridad”.

Desde el punto de vista del emprendimiento, Tadashi Takaoka, gerente general deMagical Startups, aceleradora de negocios creada hace unos meses, piensa que durante este año salieron muchas cosas a flote que no estaban a la vista de mucha gente, “en especial temas relacionados con nosotros los emprendedores y las dificultades que tenemos en el país”. Dice que muchos han tenido serios problemas para dar el paso siguiente en el emprendimiento, que significa comenzar a vender. “Nos ha costado mucho y creo que todavía no hemos podido dar ese salto generacional en el que pasemos a ser emprendedores más profesionales. Muchos dicen que hay problema de dinero para financiar los emprendimientos, pero en Chile dinero hay. Es sólo cosa de ver grandes proyectos como el Costanera Center. Lo que pasa es que no hemos sabido llegar a ese tipo de capitales, que es el mundo más tradicional. Es deber nuestro saber seducirlos, pero en eso estamos; mejorando cada vez más”.

Las tareas pendientes

El profesor Díaz-Molina cree que queda a la vista que a Chile le falta avanzar e avanzar en lograr una mayor cultura innovadora que vea la necesidad de innovar, a todo nivel; empresas, universidades, etc. Y se muestra optimista en el futuro próximo por cuanto asegura que el país cuenta con un importante activo: políticas de Estado que fomenten la innovación. “Veo que hay una política que la comenzó el ex Presidente Lagos y que continúa hasta hoy bajo la administración Piñera. Afortunadamente, existe un ecosistema favorable y lo que se puede discutir es la velocidad con que se avanza, pero no otra cosa. Por eso, veo raíces firmes en el ecosistema local. Comparte esa visión el presidente de Fundación Chile, quien asegura que los ingredientes están dados y que es tarea inmediata generar una masa crítica para que prosperen las redes de contacto, entre todos los nodos que componen el ecosistema innovador y emprendedor. “Para que todo esto funcione de buena manera, los engranajes deben estar bien aceitados. Por eso, es necesario cuidar los elementos que se han posicionado, de tal manera de no perder el impulso y que este incipiente ecosistema se resienta.

Raúl Rivera imagina que tras este fructífero Año de la Innovación, es necesario ajustar algunas piezas. Por ejemplo, piensa que la composición y diseño del Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad (CNIC) debería ser diferente al que existe hoy. “Me gustaría que tuviera la posibilidad de administrar los recursos generados por el royalty minero y que también pudiera actuar como agente disruptivo del status quo. No que tenga sólo el rol asesor que la ley contempla actualmente. Me gustaría que los consejeros del CNIC dejen de representar al status quo y que sus miembros provinieran de las fuerzas innovadoras que están asomando, como los emprendedores. Si tuviera que elegir entre alguien de Asech o de Sofofa, preferiría que sean los primeros los que estuvieran presentes en el Consejo y que estuviera gente de alcance global como Alfredo Zolezzi y otros”.

En un sentido similar, Denise Mahias, estima necesario abordar estos cambios culturales desde la base, educando gente “innovadora”, con menos temor a fallar y que sea capaz de asumir riesgos y que miren el mundo desde la posibilidad de cambio y la generación de nuevas soluciones. Asimismo, cree fundamental resguardar la continuidad de las iniciativas emanadas desde el Estado para ser efectivos y generar un impacto potente en el mediano plazo y largo plazo. Dice que estas medidas no son de corto plazo, “aunque sí vale la pena ir midiendo resultados y corregir rumbos, pero siempre con una dirección clara”.

No obstante está consciente de lo mucho que aún queda por recorrer, Tadashi Takaoka se declara optimista por lo que se avecina para Chile en materia de innovación y emprendimiento. “Casos como Cumplo o Felices y Forrados son claros ejemplos que el emprendimiento está haciendo ruido en la sociedad. Los gigantes como los bancos están acusando esos golpes del emprendimiento. Por eso, creo que debemos ser muy agradecidos del ecosistema que se ha construido y que tenemos hoy. La cancha se está haciendo cada vez más pareja”.

VIA/INNOVACION.GOB.CL