El sector financiero y comercial de la zona oriente de la capital chilena aumentó su demanda de espacios para bicicletas debido al impulso que este medio de transporte ha experimentado en los últimos meses.
Como una forma de combatir la congestión vehícular, muchos de los oficinistas del “Sanhattan” han cambiado autos por bicicletas, lo que les permite sortear sin dificultades los problemas de transporte y a la vez practicar un estilo de vida más sano y tranquilo, sin sufrir el estrés de viajar en metro, transantiago o automóvil.
Para suplir la demanda de estos jóvenes ejecutivos por un lugar seguro donde dejar la querida chancha, muchos de los edificios del sector han implementado estacionamientos cerrados y vigilados, que entregan tranquilidad sobre el estado de la bicicleta durante las horas de trabajo y pueden servir de motivación para que muchos más decidan dar un paso adelante hacia otros medios de transporte en la ciudad.
Roberto Dagach, director de Management Services en CBRE, una empresa con presencia en muchas de las construcciones de la zona, asegura que “cada día son más los ejecutivos que llegan pedaleando a sus oficinas, ya sea porque quieren evitar los tacos o como una forma de no impactar el medioambiente. Por eso ha aumentado la demanda por estos espacios”.
En el sector hay alrededor de 980 bicicleteros, donde se incluyen 196 de la Torre Titanium, 200 del Mall Costanera Center (exterior) y 100 del edificio Territoria 3000 (Hotel W). El resto se ubica en edificios que implementaron estructuras metálicas en algunos espacios que antes utilizaban vehículos motorizados.
VÍA/BICICULTURA