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Municipios en deuda con el reciclaje: sólo un 15% gestiona sus residuos orgánicos

Más de la mitad de los 7,5 millones de toneladas de residuos que, en total, generan en los hogares del país se podrían utilizar para producir compost, ya que son fácilmente biodegradables. Pero sólo 53 comunas están utilizando estas prácticas.

“Tenemos el centro de compostaje municipal más grande de Chile”, afirma Juan Pablo Gavilán, encargado de reciclaje comunal de Viña del Mar. Y no es menor. De hecho, en el sector de Laguna Sausalito, tienen 64 pilas o camas de compost, a las que llevan los residuos de las ferias libres y las podas de la comuna.

Esta fue la solución que elaboró la “ciudad jardín” para hacerse cargo de los residuos orgánicos generados por sus vecinos -desechos de origen vegetal que son fácilmente biodegradables, como los alimentos- para convertirlos en un producto que puede ser utilizado para otros fines. Por ejemplo, la producción de abono para mejorar la calidad de los suelos, jardines y cultivos.

Con este fin, en el centro viñamarino se utilizan dos sistemas preferentemente para obtener este tipo de tierra llamado compost: el compostaje, en que se mezclan para su degradación, por ejemplo, restos de verduras o frutas, podas de jardines, heces de animales herbívoros, papel de diario o cáscaras de huevo; y el vermicompostaje, al cual se agregan lombrices californianas, que aceleran el proceso y sus excrementos generan un abono natural llamado hummus.

Gavilán detalla que el proceso de compostaje demora entre 8 a 12 meses de maduración, en condiciones adecuadas de temperatura, aislación y humedad. Al año, se reduce la cantidad de residuos que van al vertedero en 1.600 toneladas aproximadamente. “La valorización aproximada de este trabajo son alrededor de $ 15 millones. Nos ahorramos ese dinero”, cuenta.

Este proyecto de compostaje comenzó hace cinco años y hoy, afirman, ya no compran tierra para las áreas verdes de la comuna y, hasta alcanza, dicen, para regalar a los vecinos.

Además, este año, comenzaron un programa piloto de recolección domiciliaria, para mejorar la calidad de los suelos y apoyar los huertos urbanos.

Viña del Mar no es la única comuna que se ha sumado al reciclaje de los residuos orgánicos. Según un registro del Ministerio de Medio Ambiente (MMA), en total son 53 municipios -correspondientes al 15% del total del país- los que han generado proyectos de este tipo para gestionar los desechos de sus comunidades.

De los 7,5 millones de toneladas de residuos sólidos domiciliarios que se estiman son generados por los hogares del país, en promedio, un 58% de ellos corresponde a materia orgánica. El resto se divide en un 16% de otros residuos, 11% plástico, 10% papel y cartón, 3% vidrio y 2% metales.

Las regiones que más usan estos sistemas de tratamiento de residuos orgánicos -compostaje y vermicompostaje- son Valparaíso, Metropolitana, La Araucanía y Los Ríos.

Para Macarena Guajardo, presidenta de Fundación Basura, la cifra de municipios que recicla orgánicos es baja, ya que según la experta, el tratamiento de estos residuos debiese ser prioridad.

“Los orgánicos, cuando se descomponen en ambientes anaeróbicos o libres de oxígeno, como los rellenos sanitarios, se produce gas metano. Y este es diferente del dióxido de carbono que generan los residuos inorgánicos, porque tiene un poder calorífico entre 20 y 25 veces mayor. Eso quiere decir que potencian el calentamiento global entre 20 y 25 veces más”.

Agrega que “además son la mitad de la basura que generamos, son fáciles de gestionar y son los que las personas pueden identificar de manera más sencilla”.

Para hacer frente a esta baja cifra de reciclaje de este tipo, el Ministerio de Medio Ambiente, en conjunto con Cambio Climático Canadá, implementó hace dos años el programa Reciclo Orgánicos con el fin de evitar que estos residuos terminen en rellenos sanitarios.

Carolina Schmidt, ministra del área, señala que actualmente se valoriza menos del 1% de los residuos orgánicos, de los casi 4,3 millones de toneladas que se generan anualmente.

La jefa de la cartera explica que están trabajando en una Estrategia Nacional de Residuos Orgánicos, cuyo anteproyecto se presentará en la COP25.

“Cumplir este objetivo nos permitirá reducir drásticamente las externalidades negativas que genera la materia orgánica como, por ejemplo, malos olores, vectores y líquidos percolados, entre otros. Además, aprovechar recursos que hoy terminan en la basura, sirviendo como materiales para recuperar suelos degradados”, afirma.

En La Pintana han trabajado el tema desde 2005 y actualmente el 50% de su población participa en el programa municipal. “En sus casas les regalamos un pote de basura para que cuando estuvieran cocinando lo depositaran en estos contenedores. El municipio lo que hace es que un camión recoge los residuos en las casas que tienen un letrero que dice ‘vegetales’”, explica la alcaldesa Claudia Pizarro.

Añade que a diario se recogen cerca de 20 toneladas de orgánicos y que poseen 180 lechos con lombrices. Al depositar menos toneladas de basura, “esto ha significado que nos hemos ahorrado $ 109 millones”, explica.

Uno de los municipios que hace menos de un año implementó la iniciativa es Independencia. Allí, se utiliza compostaje y vermicompostaje además de biodigestores, que producen gas y electricidad al utilizar residuos de comida y cocina de los vecinos y de un restaurant.

Fuente: La tercera