"SIGUE EL RADAR DE LA SUSTENTABILIDAD"

Search

(icono) No Borrar
ACTUALIDAD
Imprimir Imprimir

Economía circular: aprende de Sodimac y Mallplaza, empresas miembros de PROhumanaRED

Este modelo de producción propone dar un uso responsable a las materias primas, aprovechar al máximo los recursos y aplicar la regla de reducir, reutilizar, reparar y reciclar en un círculo continuo. Actualmente, la economía se basa en la producción lineal, donde las materias primas se extraen para fabricar productos que luego se utilizan y se eliminan. Si bien ha sido un modelo rentable y con una alta tasa de crecimiento para la industria, también ha generado un impacto al medio ambiente, agotando así diversas fuentes de recursos naturales.

Debido a este escenario, surge el concepto de “economía circular”, donde se promueve la producción de bienes y servicios de manera sostenible, y la reducción del consumo y de residuos. Aquí el desafío es reutilizar y circularizar estos mismos residuos para transformarlos en recursos.

A nivel internacional, los países que han desarrollado mayormente este enfoque de producción son Suecia, Dinamarca, Noruega y Holanda, y provienen del mercado de alimentos y tecnología. Sin embargo, en nuestro país es algo más bien nuevo, y -al parecer-con pocas experiencias.

Así lo ratifica el director del Centro de Investigación en Sustentabilidad (Cisger) de la Universidad del Desarrollo, Álex Godoy, quien dice que en nuestro país hay muy poca experiencia en este ámbito, porque para tener economías que se circularicen se necesitan de la ecología industrial, es decir, que las empresas creen relaciones entre ellas, en el cual los excedentes o residuos de una sean capaces de ser útiles para otras. “En Chile lo que estamos haciendo, es que aún las empresas que tratan de hacer esto, lo hacen de forma solitaria, en vez de generar redes con otras organizaciones”.

El académico recalca que la economía circular no es un modelo de negocio, sino que es una forma de cambiar el modo en cómo se producen hoy bienes y servicios, y sobre éstos se crean innovaciones o siendo negocios a partir de la circularización de los procesos productivos.

Además, sostiene que para desarrollar la economía circular falta capacitación, y que se entienda en términos operacionales de qué se está hablando. “Acá se habla de economía como si fuese un modelo de negocio, cuando en realidad son procesos de producción. Esto está en manos de la gente de operaciones, que al final es la que reforma los procesos productivos. Mientras la gente no se capacite en estos temas que ya llevan unos 40-50 años, no habrá mucho cambio en cómo son nuestros procesos productivos”, asevera.

Por su parte, el gerente comercial de Comberplast, Michel Compagnon -uno de los impulsores de la economía circular en Chile- señala que “hace 25 años decidimos dejar de hacer productos descartables, es decir, de uno sólo uso, muchos no tildaron de locos porque renunciábamos a gran parte del mercado. Hubo que pelear contra la idea que los productos fabricados con material reciclado son de peor calidad y eso es falso. Debemos también superar el paradigma que el plástico tiene sólo una connotación negativa, repensar este material para usarlo eternamente, sin que pierda sus virtudes es un desafío enorme y estamos en esa tarea a diario”.

Enfatiza en que se debe comprender que “la economía circular no es una política de sustentabilidad, sino que una nueva forma de diseñar productos, procesos y modelos de negocios, donde no existan residuos o estos tengan un uso alternativo una vez que hayan cumplido su ciclo de vida”.

Respecto de los beneficios que obtienen las compañías que adoptan este enfoque, agrega que “un modelo sin residuos trae un ahorro de costos importantes, pues los recursos se usan en forma más eficiente y estos vuelven a ciclos productivos como materias primas. Por lo general los residuos son centros de costos, con la economía circular se trasforman en centros de ingresos y eso es un cambio tremendo”.

¿Cómo se está implementando?
En el caso de Sodimac -miembro de PROhumanaRED- aseguran que están enfocados en el desafío del diseño de los productos, empaques, reciclaje y reutilización, para abarcar progresivamente de manera circular toda su cadena de valor, involucrando también a sus proveedores.

La Red Nacional de Puntos Limpios de la compañía ha tenido sobre 1,9 millones de visitas desde su inicio, sumando más de 11.500 toneladas de material reciclado. Tomando como base residuos plásticos que se reciben en estos puntos limpios, Sodimac desarrolló una línea de productos plásticos del área aseo, organización y menaje que son comercializados en sus tiendas. Esta es la primera iniciativa de economía circular de un retailer en Sudamérica, resultado de una alianza estratégica con TriCiclos y Comberplast.

Desde Walmart Chile, comentan que están integrando el concepto de economía circular en toda su estrategia como base de la política de sustentabilidad corporativa. “Nos preocupamos de todos los ciclos, desde los materiales que utilizamos para realizar nuestros productos de marcas propias, como por ejemplo el aceite de palma que está hecho de fuentes 100% renovables certificadas, hasta el consumo de electricidad renovable”, destaca su subgerente de RSE y Sustentabilidad, Stefanie Pope.

En Mallplaza -miembro de PROhumanaRED- en tanto, la economía circular se ha integrado en su desafío por dar un mejor uso de los recursos y la reducción de sus residuos. Su gerente de Asuntos Corporativos, María Irene Soto, señala que cuentan con un sistema de gestión integral de residuos en todos sus malls. Esto contempla el tratamiento de residuos orgánicos, el reciclaje industrial de materiales como aceite de fritura, lodos grasos, papel, cartón y alumnio, entre otros.

Por su parte, el director Nacional de Operaciones de McDonald´s Chile, Pablo Díaz, dice que en la empresa se preocupan para que la mayor parte de sus envases y embalajes sean de materiales biodegradables, con el objetivo de que ese residuo vuelva a utilizarse como producto hasta agotar su vida útil.

Agrega que “tenemos una alianza con Rendering, empresa que brinda el servicio de retiro, transporte y disposición final de los aceites vegetales usados, logrando en 2017 el reciclaje de 417 mil litros de aceite de los 81 restaurantes de la cadena, para posteriormente convertirlo en biodiesel”.

Por último, la gerente de Asuntos Corporativos de CCU, Marisol Bravo, indica que en la compañía están adoptando la dirección de una economía circular en el uso de los recursos a través de la reducción y reutilización del uso del agua, reducción de emisiones de CO2, y reducción y valorización de los residuos.

Via Diario Financiero