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2017: el año de la Geotermia

Diego Morata, Ph.D. Director del “Centro de Excelencia en Geotermia de los Andes, CEGA” Departamento de Geología, Universidad de Chile.

En el sector energético, el 2017 será recordado como el año de la geotermia en Chile. Esto, gracias a la inauguración de la primera planta geotérmica de Sudamérica en el norte, y el primer invernadero calefaccionado con calor de la Tierra en el sur. La central Cerro Pabellón, en la comuna de Ollague, a unos 4500 m de altura y unos 100 km de la ciudad de Calama inyecta 48 MW de energía limpia, sustentable y autóctona a la matriz energética. Es una cantidad de energía comparable a la que supone el consumo eléctrico de una ciudad del tamaño de Calama.

Ha sido todo un reto tecnológico y científico (es la planta geotérmica más alta del planeta) y Chile debe sentirse orgulloso de este logro reconocido nacional e internacionalmente. Gracias a la colaboración del sector privado (ENEL Green Power) con la empresa estatal ENAP, este año Chile ha dado un gran paso para lograr una matriz energética limpia, dominada por fuentes energéticas renovables, deseo común a todos los sectores políticos y sociales de nuestro país.

En la Patagonia en tanto, se ha inaugurado un invernadero geotérmico para producir verduras en invierno, cosa hasta ahora imposible sin recurrir a leña en esa zona, que es de las más contaminadas del país. En el Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes (CEGA) hemos construido el primer invernadero geotérmico en Aysén, gracias al Fondo de Acceso a la Energía (FAE) del Ministerio de Energía. Con esta iniciativa los internos del Centro de Educación y Trabajo (CET) Valle Verde de Puerto Aysén, dependiente de Gendarmería, podrán producir lechugas y otras hortalizas durante todo el año.

La geotermia es una fuente de energía democrática, todas las regiones pueden acceder a él para atender sus necesidades energéticas particulares y por eso debería estar en la mente de los que nos gobiernan.
Es una experiencia pequeña en lo que a inversiones se refiere, pero grande en el componente social que implica. La geotermia permite mitigar la pobreza energética que se vive en muchas zonas de nuestro país. Hace posible que, aunque uno viva en zonas con climas extremos, se puedan disponer de viviendas con temperaturas de confort óptimas, así como acceder a mejores recursos alimenticios.

El 2018 también beneficiaremos a una comunidad escolar de Coyhaique, calefaccionando sus dependencias con geotermia gracias a un proyecto financiado por el Fondo para la Innovación y la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional de Aysén. Esta es una colaboración entre distintas instancias del Estado para mostrar a la comunidad aplicaciones concretas para descontaminar una de las ciudades con peor calidad del aire de nuestro país. Será un pequeño granito de arena que permitirá disminuir la contaminación ambiental por el uso masivo de la calefacción a leña.

Y sí, comparado con otras soluciones puede que la geotermia aún tenga un costo más elevado de implementación (y uno muy económico de mantención que pocas veces se menciona) pero vale preguntarse ¿Cuánto cuesta la salud de la población de Aysén? Y si queremos ponernos capitalistas ¿cuántos días de productividad y trabajo se pierden con las licencias médicas producto de la mala calidad del aire?
La geotermia es conocida por ser una fuente de energía limpia, renovable y sustentable con el medio ambiente.

Es una fuente de energía que, dada su tecnología, se puede considerar como energía de base. Y en nuestro país tenemos recursos geotérmicos de punta a punta de Chile, lo que garantizaría un suministro eléctrico distribuido en todo el país. La geotermia es una fuente de energía democrática, todas las regiones pueden acceder a él para atender sus necesidades energéticas particulares y por eso debería estar en la mente de los que nos gobiernan. Necesitamos como país desarrollar la geotermia. No se trata de una competencia entre energías limpias. El sol no basta. Tenemos un largo, extenso y bello país y debemos aprovechar, de manera sustentable, los diferentes recursos que nos ofrece, y nuestra Tierra nos ofrece lo más potente.

Vía El Mostrador