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Arquitectura sustentable

Fuentes: Fundación Urbana

Las actuales propuestas económicas, políticas y sociales contemplan el desarrollo sostenible como el pilar sobre el que deben asentarse las iniciativas empresariales.

 

La construcción, sector clave de la sociedad desde muy diversas perspectivas, debe ser protagonista de esta transformación hacia la sostenibilidad.

 

El diseño sustentable implica una manera de pensar, diseñar, construir y operar edificios teniendo en cuenta la responsabilidad ambiental y ecológica de la arquitectura. Partiendo de la necesidad de desarrollar actividades humanas, y asentándose en una visión económica y cultural que tenga en cuenta las particularidades locales, antepone la decisión de no comprometer el desarrollo y el medio ambiente de generaciones presentes y futuras, buscando minimizar el uso de recursos escasos y sin producir emisiones contaminantes.

 

Considerar la sustentabilidad aplicada a la arquitectura y a la construcción de los edificios implica tener en cuenta todo el ciclo de vida del inmueble. Implica la concepción, la ejecución, el uso y la explotación a lo largo de su vida útil, y el fin de la misma, momento en que el edificio deberá ser adecuadamente reincorporado al medio natural.

 

La etapa de proyecto es fundamental para el logro de una arquitectura sustentable. Un aspecto a tener en cuenta, es el diseño de edificios y espacios exteriores considerando el importante potencial de mejoramiento en la calidad habitacional y el ahorro energético.

 

La adopción de pautas de diseño bioambiental que consideren las condiciones microclimáticas locales tanto en la elección de materiales y sistemas constructivos como en la forma, orientación y ubicación de locales y demás elementos arquitectónicos, permitirá un importante mejoramiento en la calidad de iluminación, ventilación y condiciones térmicas de los espacios construidos, que se verificarán también en menores consumos de electricidad y gas.

 

Los materiales serán elegidos teniendo en cuenta el ciclo completo de los mismos. El impacto ambiental que producen los procesos de extracción de las materias primas depende en gran medida de las transformaciones que acarrea en el medio natural, las tecnologías empleadas en dichos procesos, el consumo de energía que demanda y los desechos que genera. Asimismo, deben tenerse en cuenta los requerimientos de transporte del material producido, hasta el sitio donde será empleado.

 

El siguiente paso en el proceso es la edificación, montaje y puesta en relación de los distintos materiales seleccionados. La sustentabilidad de este proceso depende en parte de las decisiones adoptadas en la etapa de proyecto. Las tecnologías elegidas, los deshechos generados, la posibilidad de su reutilización y la manera de disponerlos en el medio natural, la cantidad y calidad de energía a consumir, deberán ser siempre minimizadas, y su gestión deberá ser responsable y acorde con el criterio inicial.

 

Finalizada la construcción, comienza el uso y explotación del edificio, que genera consumo de recursos (agua, energías varias, alimentos y otras materias primas) y produce residuos orgánicos e inorgánicos. Este proceso deviene en el envejecimiento del edificio, cuyo deterioro deberá ser contrarrestado por un proceso de mantenimiento sistemático y constante.

 

Cuando la obra cumple su cometido y agota la vida útil prevista, de acuerdo a sus funciones y a los materiales con que fue diseñada, debe ser nuevamente incorporada en el medio natural. Esta etapa también será planeada en el proyecto a fin de minimizar el impacto ambiental que esta acción genere.

 

Reflexionar acerca del proceso constructivo desde la óptica antes explicitada supone la compresión de un nivel más profundo de la complejidad de la arquitectura. Implica comprender al hecho construido como un eslabón en una larga cadena que comienza en la naturaleza, se transforma, siempre bajo la acción de algún tipo de energía, se complejiza en la obra, combinándose con elementos surgidos de una industria que comprende múltiples rubros productivos distintos y, por último, se mantiene a lo largo del tiempo, en el uso del edificio.